Por qué el Estado está anunciando cuadros de Monet

Sorpresa -y, en algunos casos, indignación- en redes sociales causó el hecho de que en el Boletín Oficial del pasado martes la Secretaría de Cultura de la Nación ofreciera para la venta un cuadro de Claude Monet, de la serie Nenúfares. La obra Nymphéas, que data de 1904 y mide 90×92 centímetros, se puso a la venta a través del Boletín a 50 millones de dólares. Hay otro cuadro del mismo lote del pintor francés, fechado en 1908, -de 90×87-, que se ofrece a 42 millones de dólares. También están disponibles para la compra otras dos pinturas, Nature morte a la cruche bleu (Naturaleza muerta con jarra azul), de Maurice De Vlaminck, valuada en U$S 5 millones, y Les Andelys Port Morin (El puerto Morín de Andelys), de Paul Signac, a la venta a U$S 3,5 millones.  

En el Boletín Oficial. La publicación de un cuadro de Monet.

La puesta en venta de las obras obedece a una nueva disposición que rige desde el año pasado y ahora se pone en práctica. La norma regula la circulación de bienes culturales. Según ella, para que un cuadro de alto valor artístico o histórico pueda salir a la venta en el exterior, primero debe pasar por otra instancia previa: ser ofrecido al Estado. Si declina, el Estado lo oferta públicamente en el país. Si no hubiera interesados, las obras tienen la salida habilitada al exterior, donde pueden ser vendidas pasando por trabas burocráticas menores de las que existían antaño. Así lo explica el Boletín, donde se lee: “En caso que no hubiere otros oferentes, se dejará sin efecto la suspensión y se expedirá sin más trámite la Licencia de Exportación.” 

Mirá también

Mirá también

La Biblioteca Nacional cambió todo su equipo de administración “para tener claridad”

Newsletters Clarín

Libros para compartir | Te recomendamos dos títulos y te contamos por qué no te los podés perder

Todos los lunes.

Recibir newsletter

(function ( $ ) ;
suscribo = function (options, mail, grupo) ,
success: function (response) ;
nl_pass_data.hitType = “event”;
nl_pass_data.eventCategory = “news_caja_nota”;
nl_pass_data.eventAction = “load_modal_suscripcion”;
nl_pass_data.eventLabel = “confirmacion_libros”;
sendGAPageview(nl_pass_data);
openModal(path);
}
});
}
consulto = function (options) ,
success: function (response) else
}
});

}
authenticate = function () else
}
getIdPase = function ()
return idPase;
}
execute = function (options)
openModal = function (path) ,
callbacks: ,
open: function ()
}
});
}

execute(options);
}
}( jQuery ));
$(‘.newsletter-embeb figure, .newsletter-embeb .mt h4, .newsletter-embeb .mt .data-txt, .newsletter-embeb .mt .bt’).on(‘click’, function () ;
nl_pass_data.hitType = “event”;
nl_pass_data.eventCategory = “news_caja_nota”;
nl_pass_data.eventAction = “clickarea”;
nl_pass_data.eventLabel = “caja_libros”;
sendGAPageview(nl_pass_data);
});
$(document).on(“wa.login”, function(e, user)
});
¿Y no sería bueno que el Estado los comprara? “Uno tiene emociones cruzadas -dice Pablo Avelluto, secretario de Cultura de la Nación-, uno piensa, ‘qué país que fuimos’, donde una familia tenía un Monet. En el Museo de Bellas Artes hay obras de grandes maestros europeos que provienen de familias importantes de la burguesía argentina. Esa es la columna vertebral de la colección histórica del museo y algunas de estas obras formaban parte del acervo privado de estas familias, que las donaban. Eso es lo que fuimos y ojalá podamos volver a ser. Como Estado nos encantaría contar con los recursos para adquirir esos cuadros pero estamos hablando de la tercera parte de nuestro presupuesto, no podríamos comprarlas -admitió-. Por eso se habilita la circulación.” Avelluto impulsó esta normativa buscando simplificar los trámites de exportación de las obras y así evitar lo que en su visión era “una especie de tortura burocrática y kafkiana”, un mecanismo muy costoso y tedioso en el que quedaban entrampados los galeristas y coleccionistas que aspiraban a sacar obras del país, una suerte de corralito burocrático. 

Mirá también

Mirá también

Cinco escritores argentinos viajan a la Semana negra de Guijón

Un comité consultivo de especialistas, que también tiene el poder de evitar la salida de obras en el caso de que no hubiera piezas semejantes en colecciones de acceso público o se tratara de un testimonio imprescindible a juicio del Estado el que determina si es conveniente que un cuadro de alto valor artístico, histórico o cultural sea atesorado en el país. En caso de que el comité juzgue que una pieza puede ser vendida en el extranjero, se activa el protocolo que primero habilita la compra a ofertantes locales.  Es por eso, que el Estado vende cuadros.”Lo que hicimos fue modificar un esquema anterior que resultaba costoso para el Estado y complejo, porque dejaba a las obras en un limbo legal que impedía que muchas de ellas salieran del país, y establecimos un esquema más simple”, definió Avelluto a Clarín. “Según la nueva normativa, cuando la comisión lo aprueba, corresponde declarar el valor de la obra y se le da un plazo al Estado para que diga si la quiere comprar. A su vez, agregamos una ventana de tiempo para que cualquier particular pueda comprar la obra, en ese caso el que lo quiere sacar del país está obligado a vendérsela, para tratar de retenerlas dentro de la Argentina sin violar el derecho de propiedad”. Según el funcionario, de esta forma también se logra blanquear el valor de las pinturas provenientes de colecciones privadas desde el punto de vista fiscal y combatir el tráfico ilegal de obras de arte.   

Fuente

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *