Dolores Avendaño, la ilustradora argentina de Harry Potter: “Mis profesores me recomendaban que me dedicara a otra cosa “

Los artistas suelen regodearse en su mito de origen y en su ‘figura de autor’, en general construida gracias al azar, a una anécdota con potencia de gloria anticipada y, a veces, reelaborada por el automarketing. Dolores Avendaño, reconocida ilustradora de literatura infantil, famosa por ser la autora de las portadas del mega bestseller Harry Potter en español, tiene su propio relato de cómo alcanzó el lugar que ocupa hoy. Y, lejos de la soberbia, como si de un libro de autoayuda se tratara, remarca que lo suyo fue a fuerza de perseverancia (aunque quienes la siguen saben: sin talento poco pudo haber hecho en un universo tan competitivo como el del arte y el editorial). Si otros u otras ocultan las posibles sombras del fracaso para entregarse la mitología de un reconocimiento precoz, ella asume el desaliento y la desconfianza de ciertos profesores hacia ella cuando cursaba un posgrado en Estados Unidos.

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La entrevista sucede en un paisaje hermoso. Frente al mar de Puerto Madryn, durante la Feria Internacional del Libro donde dio una charla para alumnos de escuelas de la zona y firmó ejemplares de Harry Potter. Sus organizadores que conformaron una asociación civil, y son lo que llamaríamos “gestores culturales independientes”, ganaron la convocatoria del programa “Festejar” de la Secretaría de Cultura de la Nación. Gracias a eso, pudieron invitarla a ella, junto a otras figura de fuera de la ciudad como Luciana Peker –que acaba de publicar La revolución de las mujeres, la socióloga Eugenia Zicavo, y el editor y escritor Iván Moissef, quien dictó un taller sobre edición artesanal –que sobrepasó los cupos disponibles. 

El niño mago, siempre de vuelta. El personaje de J.K. Rowling cautiva a lectores de todas las edades en el mundo entero.

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Ahora, Avedaño, que en agosto montará una muestra en la sede central del Banco Nación de Buenos Aires, recuerda su derrotero iniciático, cuando cursaba la carrera de Ilustración en una universidad norteamericana luego de haberse recibido de diseñadora en Argentina: “Al mes de estar estudiando ahí, dos de los tres profesores que tenía me recomendaron que me dedicara otra cosa porque me iba costar mucho, que la carrera era muy competitiva. Además, justo en mi clase, había un grupo de estudiantes que se hacía llamar “el regalo de Dios a la ilustración”. Y yo, claro, no estaba en ese grupo; y sí, era muy competitivo. Pero a pesar de la recomendación de los profesores seguí”. Un dato de belleza universal: el factor definitorio por el cual eligió la universidad, era que ahí se dictaba una materia llamada “Cuentos de hadas”, difícil sustraerse de imaginar con una sonrisa las categorías académicas implicadas. -¿Qué te preocupás por dejar en claro en tus charlas? -Hay varios mensajes, pero quizá el principal es que crean en los sueños que tienen. La vida te sorprende cuando esos sueños se hacen realidad.

Avendaño. En agosto. montará una muestra en la sede central del Banco Nación de Buenos Aires. / Lucia Merle

-¿Qué fue lo peor que te pasó en tu carrera? Cuando estudié ilustración en Estados Unidos y empecé a trabajar allá, al terminar de ilustrar mi primer libro tuve que volver a la Argentina. En ese momento, que no había internet, podía parecer como algo malo porque no sabía como iba a salir mi estadía…pero gracias a que volví a Argentina empecé a trabajar con editoriales de acá y terminé haciendo eventualmente las portadas de Harry Potter. Algo que parecía malo terminó siendo otra cosa.

Imaginación prolífica. La argentina creó la imagen de Harry Potter para los libros originales.

-¿Ilustrar a Harry Potter implicó un desafío extra en relación a otros proyectos?-No implicó un desafío extra en relación a otros proyectos, porque cada vez que encaro uno le doy la misma importancia. El primer libro quizá me pudo haber resultado el más difícil por los temores de si iba a poder estar a la altura de las expectativas de la editorial. Esto era en Estados Unidos y para una editorial muy importante en Nueva York entonces, si querés , el desafío más grande fue mi primer libro. Harry Potter en aquel entonces no era el boom enorme, no estaban todavía los fans y la prensa y todos pendientes de cómo iba a ser el libro y su portada. El primero que hice tenía todo el interior ilustrado y estaba 100% en mis manos. No tuve indicaciones de cómo y qué hacer en cada página, tuve muchísima responsabilidad. Era como si te dijera, en el deporte, como si yo hubiera estado compitiendo en las Olimpíadas. Era el mejor tipo de libro que podía ilustrar para niños, era de tapa dura, completamente ilustrado. Un gran desafío profesional y fue mi primer libro. A partir de a tercera o cuarta portada ya dejé de pensar en la prensa y en las expectativas.”Harry Potter en aquel entonces no era el boom enorme, no estaban todavía los fans y la prensa y todos pendientes de cómo iba a ser el libro y su portada. El primero que hice tenía todo el interior ilustrado y estaba 100% en mis manos.”  -¿Cuándo supiste que querías estudiar dibujo? Desde chiquita supe que quería estudiar ilustración, miraba una colección que tenía mi madre de cuentos de hadas de distintas partes del mundo aunque estuvieran en español. Me fascinaban especialmente las ilustraciones, me transportaban a mundos mágicos distintos y pensaba ‘cuando yo sea grande quiero hacer esto’, soñaba con esos mundos mágicos. -¿Por qué fuiste a Estados Unidos a estudiar? ¿Qué fue lo mejor de esa experiencia? -En aquel momento no había una carrera de ilustración en Argentina. Estudié diseño gráfico acá y cuando me recibí investigué y encontré una universidad de arte en estados Unidos que tenía como materia cuentos de hadas. Y entonces para mí esa era la universidad, me costó entrar pero entré. Convivir con artistas de otras partes del mundo, de distintas culturas y creencias.

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El mago, en la mano de una ilustradora argentina

-¿Cómo ves el estado de la industria editoral, desde tu perspectiva de artista y trabajadora del gremio?¿Qué cambios has notado en los últimos tiempos?Desde mi experiencia, cuando empecé ilustraba sobre papel, mi técnica es en acrílico principalmente y entregaba los originales, incluso cuando trabajaba con Estados Unidos, mandaba por correo. Iban y venían volando por el mundo. Ahora hago los originales en papel pero los digitalizo. Tengo una base en papel pero sigo desarrollándolo digitalmente. También cambió la manera en que se entregan esas ilustraciones. Ahora es facilísimo.VA 

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