A pesar de que el expresidente de Estados Unidos Barack Obama tiene una de sus canciones en su playlist personal, o que su más reciente álbum, Gemelo, está entre los mejores discos latinos de 2024 según la revista Rolling Stone, la música de Angélica Garcia, innovadora a nivel sonoro y desafiante a nivel lírico, parece aún un secreto para el público hispano. Ella no usa la palabra revolución, pero hacer música a su manera —abrazando y retando al tiempo su identidad chicana y femenina— es un acto subversivo que, gracias a su abuela, decidió traducir al español. Seguir leyendo