+ SeguirSeguirTras una jornada signada por el paro general dispuesto por la CGT y distintos sectores gremiales, el oficialismo y sus aliados dieron media sanción en la Cámara de Diputados al proyecto de reforma laboral. El texto, empero, deberá retornar al Senado −que le había dado media sanción− para que ratifique la eliminación del polémico artículo que proponía reducir los salarios durante las licencias médicas. Una ovación coronó la votación, que arrojó 135 votos positivos y 115 votos negativos. El resultado se logró con el apoyo de Pro, UCR, MID, los legisladores de Misiones y Salta que integran Innovación Federal, como así también de los bloques de Santa Cruz, San Juan, Elijo Catamarca e Independencia. Estos dos últimos, que responden a los gobernadores peronistas Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo, habían votado en contra durante el debate en el Senado. Desde el palco principal del recinto, festejaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli, quienes concurrieron especialmente a la Cámara de Diputados para ser testigos del triunfo oficialista.Karina Milei, Diego Santilli y Manuel AdorniMarcos BrindicciPese a que sobre el final del debate el kirchnerismo intentó la picardía de que se levante la sesión aprovechando la ausencia masiva de legisladores oficialistas en el recinto, los libertarios superaron el primer escollo −la votación en general− con holgura. Después lograron aprobar uno de los títulos más polémicos: el que propone crear un fondo para financiar las indemnizaciones por despido, clave para el Ministerio de Economía. Recibió 130 votos positivos, 117 negativos y tres abstenciones. Sobre el final de la sesión, los libertarios y sus aliados superaron el último obstáculo y aprobaron, aunque en una votación más ajustada, el título XVI, que incluye la derogación de media decena de estatutos profesionales, entre ellos el del periodista. La votación arrojó 126 votos positivos, 119 negativos y 5 abstenciones. A lo largo del debate los ánimos estuvieron caldeados. Distintos bloques de la oposición −encabezados por Unión por la Patria, un sector de Provincias Unidas y la izquierda− advirtieron que el proyecto, lejos de modernizar las condiciones laborales, cercenará derechos ya adquiridos de los trabajadores en favor de los empleadores. La calificaron de inconstitucional y vaticinaron que, por tal motivo, la reforma será judicializada. Lo cierto es que, más allá del paso dado en la Cámara de Diputados, la iniciativa deberá retornar al Senado (que fue cámara de origen) por la eliminación del artículo 44, sobre licencias médicas. Los tiempos corren para el oficialismo: su obsesión es que el presidente Javier Milei pueda exhibir la sanción de la ley como un trofeo del Gobierno el próximo 1° de marzo, día en que inaugurará las sesiones ordinarias del Congreso. En ese apuro, la jefa del bloque oficialista del Senado, Patricia Bullrich, ya convocó para mañana viernes, a las 10 de la mañana, a un plenario de las comisiones de Trabajo y Presupuesto. El objetivo será darle dictamen al texto modificado en la Cámara de Diputados para ratificarlo en el recinto el próximo viernes 27. Solo entonces será ley. Unión por la Patria y la Izquierda reclaman un debate sin límitesEl proyecto, de poco más de 200 artículos, incorpora modificaciones sustanciales en la ley de contrato de trabajo: por caso, se propone una reducción en el cálculo de las indemnizaciones por despido; se habilita el fraccionamiento de las vacaciones y la creación de un banco de horas como alternativa al pago de las horas extra. Además, se permite la ampliación de la jornada laboral diaria de 8 a 12 horas siempre que se respete el descanso de 12 horas entre días de trabajo.Asimismo, la iniciativa establece la disolución de la Justicia Nacional del Trabajo y el traspaso de sus competencias y funciones en materia laboral ordinarias a la justicia porteña; la limitación del derecho de huelga y un nuevo esquema en las negociaciones colectivas para priorizar los acuerdos de empresa o regionales por sobre los convenios sectoriales nacionales.Tratamiento de la reforma laboral en sesión de Diputados del Congreso Nacional. Duarante una jornada de paro nacional y movilización de trabajadores que la rechazan. Horacio Pietragalla le lleva cadenas al escritorio del Pte. de la cámara Martín Menem simbolizándo que esta ley quita libertad a los trabajadoresHernán ZentenoEl kirchnerismo, la izquierda y los sindicatos −principales detractores del proyecto− consideran la reforma “regresiva e inconstitucional”. Si el proyecto se convierte en ley, la puja se trasladará a los tribunales, advirtieron. Uno de los puntos más objetados por la oposición durante el debate es el que propone crear el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), destinado a financiar indemnizaciones con aportes patronales que hoy van a la Anses. Los críticos advierten que la medida desfinanciaría el sistema previsional y advierten que el fondo −que reuniría al menos unos US$3000 millones−terminaría por servirle al Ministerio de Economía para fondear al Estado. Esta reforma exprés es antilaburante.El “banco de horas” es el empleador decidiendo sobre tu tiempo. No hay igualdad real para negociar. Y encima el famoso FAL, un fondo armado con parte de tu sueldo que gestionará Caputo, desfinanciando el sistema previsional actual y para… pic.twitter.com/TNtRwrzcet— Esteban Paulón (@EstebanPaulon) February 19, 2026
El otro capítulo que que acumuló resistencias es el que plantea derogar varios estatutos profesionales. Varios legisladores de distintos bloques se mostraban reticentes a acompañarlo, pero el oficialismo logró que varios de ellos se retirasen discretamente del recinto o se abstuvieran. El debateLa sesión arrancó con los ánimos caldeados, sobre todo en Unión por la Patria, el principal bloque opositor. Sus diatribas no sólo apuntaron contra el proyecto, al que calificaron de “reforma anti laboral”; también arremetieron contra los diputados que responden a Catamarca, Tucumán y Salta −todos ellos peronistas− por apoyar la iniciativa. Los tildaron de “traidores”. “Esta no es una ley más: estamos frente a una transferencia de riqueza fenomenal que va a causar dolor y miseria a los millones de trabajadores argentinos”, advirtió la diputada Vanesa Siley (Unión por la Patria) quien, acto seguido, apuntó contra los aliados peronistas del oficialismo. “Lo lamentable es que en esas provincias, donde el pueblo le dio el voto a un gobernador peronista, en dos años les va ganar La Libertad Avanza. Felicitaciones a los traidores que dieron quorum”, ironizó. Previamente, el diputado sindicalista Sergio Palazzo advirtió que esta reforma es “la regresión más brutal en la historia de los derechos de los trabajadores”. “No hay una sola línea que beneficie a los trabajadores, pero sí beneficios para los empresarios”, enfatizó, y le tiró un dardo al radicalismo, a favor de la ley. “Han avanzado sobre el derecho de huelga y le pido a los radicales que no pisen la memoria de Crisólogo Larralde, que puso el 14 bis en la Constitución Nacional”, agregó.Tratamiento de la reforma laboral en Diputados del Congreso Nacional.Hernán ZentenoEl oficialismo prefirió no responder para que la sesión no se extienda más de la cuenta. En el arranque del debate la única voz libertaria que defendió el proyecto fue su miembro informante Lisandro Almirón, presidente de la Comisión Legislación del Trabajo, duramente cuestionado porque leyó enteramente su discurso, contra lo que establece el reglamento de la Cámara.“La legislación laboral existe para proteger a los trabajadores y tutelar las relaciones de trabajo. Y para poder hacer eso, primero tiene que haber trabajo. ¿De qué sirve una biblioteca entera de legislación laboral si al final no sirve para generar empleo? Hoy tenemos un marco regulatorio que no hace otra cosa que expulsar a las personas de la formalidad”, enfatizó. Tratamiento de la reforma laboral en Diputados del Congreso Nacional. Lisandro Almiron de LLAHernán ZentenoNo solo Unión por la Patria y los bloques de izquierda votarán en contra de la iniciativa. Hará lo propio el grueso de la bancada de Provincias Unidas, aunque algunos de ellos no estarán presentes a la hora de votar, entre ellos cuatro diputados por Córdoba, que pegaron el faltazo desde el principio de la sesión. El oficialismo festejaba. Desde ese bloque, Miguel Pichetto enfatizó que esta norma “de modernización laboral no tiene nada”. “Revisando la ley y buscando esforzadamente si hay algún elemento que favorece al trabajador, puedo decir que no hay ninguno”, advirtió. El radical Pablo Juliano, crítico de la conducción de su partido y por ello integrante de Provincias Unidas, embistió contra sus colegas de la UCR que votarán la ley. “Mi identidad política me hace imposible acompañar esta ley. Si otros radicales se hacen los distraídos, yo no puedo. Como nos enseñó Alfonsín, hay que mirar al costado del camino. Nosotros hoy venimos a decirle que no a esta reforma laboral”, sostuvo. El diputado Lisandro Nieri, de la UCR, tomó el guante. “La CGT y diputados de la oposición dicen estar de acuerdo en la necesidad de un proyecto de modernización, pero llama la atención que cuando fueron gobierno con mayoría en ambas cámaras no avanzaron en modificar una ley que es vetusta a todas luces, que no le sirve a los trabajadores”, retrucó.Desde la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro rechazó estos argumentos al advertir que, desde que asumió Milei, se perdieron 120.000 puestos de trabajo y más de 22.000 fábricas y empresas cerraron. “En esta ley hay más incentivos para facilitar la salida de los trabajadores que para promover su entrada al sistema formal”, advirtió.Desde la vereda contraria, Fernando De Andreis (Pro) anticipó el voto positivo de su bloque y que dará marcha atrás en el pedido para que las billeteras virtuales sean incluidas en el servicio de pago de las remuneraciones. “Vamos a presentar un proyecto de ley en ese sentido cuando comience el período ordinario”, dijo. En las antípodas, Diego Giuliano (Unión por la Patria) advirtió sobre la posible judicialización de la ley. “Este proyecto que denominan reforma laboral tiene componentes de alta irresponsabilidad en lo institucional, en lo político, en lo jurídico, en lo social. Es un proyecto que da lugar a una nueva fábrica de juicios en la Argentina”, sostuvo. Desde los bloques provinciales que apoyaron la iniciativa se escucharon pocas voces en su defensa. El salteño Pablo Outes lo hizo, aunque con un discurso contradictorio. “Creo que tenemos que tener una legislación actual laboral que mire al mundo. Por esa razón es que voto a favor. Pero no me voy a cansar de repetir que el modelo de Milei está fracasando”, se sinceró, lo que desató abucheos desde la bancada de Unión por la Patria. Sobre el final del debate, el diputado de Unión por la Patria Máximo Kirchner sintetizó la postura de su bancada al advertir que esta ley “va a fracasar”. “Este gobierno tiene todas las leyes que ha querido y ha sido acompañado en las elecciones de octubre: no habrá excusas para el fracaso que sobrevendrá, no podrán decir que no se los dejó gobernar. Están haciendo lo que quieren y lo hacen mal”, exclamó. Por Delfina Celichini y Laura SerraCámara de DiputadosReforma laboralConforme aSeguí leyendoParo general. El impacto de la medida de la CGT en el interior del paísColectivos, aviones, bancos. Uno por uno, los servicios paralizados y los rubros que funcionanApuro oficialista. Avanzó en el Senado la ratificación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión EuropeaOtras noticias de Cámara de Diputados”El fin de la industria del juicio”. El comunicado de la Oficina del Presidente tras la aprobación de la reforma laboral en DiputadosSesión caliente. 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