Claudio Bonadio citó a declarar a Alberto Fernández por sus dichos sobre el pacto con Irán

El juez federal Claudio Bonadio llamó a declaración testimonial a Alberto Fernández por sus dichos sobre el Pacto de Entendimiento que Cristina Kirchner firmó con Irán, por el cual la ex presidenta .El pedido de declaración responde a las declaraciones de Fernández en una entrevista reciente con Nelson Castro. Allí el ex jefe de Gabinete habló de “encubrimiento” en la firma del Memorándum con Irán. En 2015, durante una entrevista, había afirmado que su compañera de fórmula fue la ideóloga.Si bien la causa fue elevada a juicio oral, una parte quedó en instrucción y en el marco de ese tramo, que se encuentra en el juzgado de Bonadio, es que se realiza el llamado a declaración testimonial fijada para el 10 de Julio.

Mirá también

Mirá también

La Corte designa más personal para el juicio contra Cristina Kirchner por el pacto con Irán y ya podría empezar el proceso

Newsletters Clarín

Lo que tenés que saber hoy | Las noticias más importantes del día para leer en diez minutos

De lunes a viernes por la mañana.

Recibir newsletter

(function ( $ ) ;
suscribo = function (options, mail, grupo) ,
success: function (response) ;
nl_pass_data.hitType = “event”;
nl_pass_data.eventCategory = “news_caja_nota”;
nl_pass_data.eventAction = “load_modal_suscripcion”;
nl_pass_data.eventLabel = “confirmacion_tenesquesaber”;
sendGAPageview(nl_pass_data);
openModal(path);
}
});
}
consulto = function (options) ,
success: function (response) else
}
});

}
authenticate = function () else
}
getIdPase = function ()
return idPase;
}
execute = function (options)
openModal = function (path) ,
callbacks: ,
open: function ()
}
});
}

execute(options);
}
}( jQuery ));
$(‘.newsletter-embeb figure, .newsletter-embeb .mt h4, .newsletter-embeb .mt .data-txt, .newsletter-embeb .mt .bt’).on(‘click’, function () ;
nl_pass_data.hitType = “event”;
nl_pass_data.eventCategory = “news_caja_nota”;
nl_pass_data.eventAction = “clickarea”;
nl_pass_data.eventLabel = “caja_tenesquesaber”;
sendGAPageview(nl_pass_data);
});
$(document).on(“wa.login”, function(e, user)
});
Hace un año, Bonadio dio por clausurada la instrucción y envió a juicio oral y público a Cristina Kirchner, Héctor Timerman (fallecido hace pocos meses), Carlos Zannini, Oscar Parrilli, Luis D´Elía, Fernando Esteche, Jorge Khalil, Angelina Abona, Martín Mena, Andrés “Cuervo” Larroque, Alan Bogado y Eduardo Zuaín.Todos ellos se encuentran procesados por estorbo de un acto funcional, abuso de autoridad y encubrimiento agravado, al haber participado con diferentes roles en la firma del Memorándum de Entendimiento con Irán.En este expediente, la ex Presidenta es representada por el abogado Roberto Boico, quien junto a Aníbal Ibarra también patrocina a Oscar Parrilli. El ex jefe de Gobierno Porteño presenció este viernes el sorteo realizado por el máximo tribunal penal.La causa está a cargo del Tribunal Oral Federal 8 (TOF 8).

Mirá también

Mirá también

AMIA: Piden que Alberto Fernández declare por el acuerdo con Irán

La causa se inició después de la denuncia que Nisman presentó en enero de 2015, dos días antes de aparecer sin vida en el baño de su departamento en Puerto Madero. Durante la instrucción, la justicia determinó que existió un “plan criminal orquestado y puesto en funcionamiento” para “dotar de impunidad a los ciudadanos iraníes” acusados del atentado contra la sede de la AMIA en 1994.Tanto el magistrado como el fiscal Eduardo Taiano coincidieron al plantear que los acusados “participaron de una maniobra delictiva que lograría la impunidad de los ciudadanos de nacionalidad iraní que fueron imputados como responsables del atentado de la AMIA, en desmedro de los intereses de los afectados y del esclarecimiento del atentado, cuya finalidad era, entre otras cosas, normalizar las relaciones con la República Islámica de Irán”.JPE​

Fuente

Estacioneros, “preocupados” por el aumento de las naftas: “No hay explicación”

Hay preocupación por el aumento de las naftas en los estacioneros. Así lo aseguró este lunes el secretario de la Cámara de Empresarios de Combustibles, Raúl Castellanos, tras el incremento que entró en vigencia a la medianoche. “Yo, realmente, no tengo una explicación para dar. Habría que preguntar a las refinadoras el motivo de la suba. No es lo que esperábamos”, sostuvo Castellanos esta mañana. “Nos preocupa bastante”, agregó, en diálogo con radio El Destape.En la misma línea, señaló que en el sector esperaban que los precios “al menos no subieran” o, incluso, “que pudieran bajar algunas décimas”. 

Mirá también

Mirá también

El Gobierno posterga parte de una suba de un impuesto para que no aumenten los combustibles

Newsletters Clarín

Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes

De lunes a viernes por la tarde.

Recibir newsletter

(function ( $ ) ;
suscribo = function (options, mail, grupo) ,
success: function (response) ;
nl_pass_data.hitType = “event”;
nl_pass_data.eventCategory = “news_caja_nota”;
nl_pass_data.eventAction = “load_modal_suscripcion”;
nl_pass_data.eventLabel = “confirmacion_quepasóhoy”;
sendGAPageview(nl_pass_data);
openModal(path);
}
});
}
consulto = function (options) ,
success: function (response) else
}
});

}
authenticate = function () else
}
getIdPase = function ()
return idPase;
}
execute = function (options)
openModal = function (path) ,
callbacks: ,
open: function ()
}
});
}

execute(options);
}
}( jQuery ));
$(‘.newsletter-embeb figure, .newsletter-embeb .mt h4, .newsletter-embeb .mt .data-txt, .newsletter-embeb .mt .bt’).on(‘click’, function () ;
nl_pass_data.hitType = “event”;
nl_pass_data.eventCategory = “news_caja_nota”;
nl_pass_data.eventAction = “clickarea”;
nl_pass_data.eventLabel = “caja_quepasóhoy”;
sendGAPageview(nl_pass_data);
});
$(document).on(“wa.login”, function(e, user)
});
“Había quedado pendiente el aumento del impuesto que grava los combustibles”, explicó. Aunque destacó que “existía la versión fuerte de que no se iba a aplicar tampoco este mes, o que se iba a aplicar tercio del impuesto, y que las compañías petroleras no iban a aumentar el producto, teniendo en cuenta que con respecto al mes pasado bajaron el dólar y el petróleo”.”Lamentablemente, nos encontramos con esta novedad”, indicó. 

Mirá también

Mirá también

La mirada del Financial Times sobre Vaca Muerta

Castellanos, además, explicó que, respecto al mismo período del año pasado, las ventas están “10% o 15% por debajo”. Y dijo que “muy probablemente” haya otras subas antes del 31 de diciembre. “No me imagino una nafta congelada en sus precios hasta fin de año”, concluyó. Los precios de las naftas y el gasoil en YPF aumentaron 2,5% y 1,75%, respectivamente, el domingo a la medianoche.De acuerdo con fuentes del sector petrolero, la nafta súper quedó en $ 43,71, mientras que la Infinia se ubica en $ 50,43; al tiempo que el gasoil D500 se fijó en $ 40,94 e Infinia Diesel en $ 47,92.

Fuente

Un mundo muy distinto al de 1789: ¿seguimos viviendo en la Edad Contemporánea?

En la escuela (y aún en la universidad) nos enseñan que el derrotero de la humanidad, desde la invención de la escritura, puede dividirse en cuatro “edades”: Antigua, Medieval, Moderna y Contemporánea. La última, abierta con el impulso conjunto de la Revolución francesa de 1789 y la revolución industrial, implicó el fin de los privilegios feudales y las monarquías absolutas (eso que hoy llamamos “Antiguo Régimen”), así como el ascenso de la burguesía. El proceso no fue inmediato ni lineal, pero está claro que la sociedad nunca más fue la misma.A partir de entonces, sin embargo, se sucedieron grandes cambios. ​Solo en los últimos 30 años, cayó el Muro de Berlín, se disolvió la Unión Soviética, se desataron nuevas guerras civiles e internacionales, florecieron rebeliones en Medio Oriente y movimientos sociales originales, hubo desequilibrios financieros, ascensos de nuevas derechas, conflictos comerciales y mejoras sin precedentes en materia de conectividad.
Newsletters Clarín

Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes

De lunes a viernes por la tarde.

Recibir newsletter

(function ( $ ) ;
suscribo = function (options, mail, grupo) ,
success: function (response) ;
nl_pass_data.hitType = “event”;
nl_pass_data.eventCategory = “news_caja_nota”;
nl_pass_data.eventAction = “load_modal_suscripcion”;
nl_pass_data.eventLabel = “confirmacion_quepasóhoy”;
sendGAPageview(nl_pass_data);
openModal(path);
}
});
}
consulto = function (options) ,
success: function (response) else
}
});

}
authenticate = function () else
}
getIdPase = function ()
return idPase;
}
execute = function (options)
openModal = function (path) ,
callbacks: ,
open: function ()
}
});
}

execute(options);
}
}( jQuery ));
$(‘.newsletter-embeb figure, .newsletter-embeb .mt h4, .newsletter-embeb .mt .data-txt, .newsletter-embeb .mt .bt’).on(‘click’, function () ;
nl_pass_data.hitType = “event”;
nl_pass_data.eventCategory = “news_caja_nota”;
nl_pass_data.eventAction = “clickarea”;
nl_pass_data.eventLabel = “caja_quepasóhoy”;
sendGAPageview(nl_pass_data);
});
$(document).on(“wa.login”, function(e, user)
});
¿Qué tienen en común los hombres y mujeres de este siglo XXI globalizado con aquellos que vivieron en 1789? ¿Se parecen sus formas de trabajar y relacionarse? ¿Entenderían sus respectivos gobiernos y patrones de consumo? En otras palabras -y para terminar con tantas preguntas-: ¿los une todavía un hilo de continuidad o pertenecen a tiempos dispares?​Clarín habló con el doctor Mariano Eloy Rodríguez Otero, docente de Historia Contemporánea e Historia de España en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires; y director del Instituto de Historia de España en la misma institución. Rodeado de libros y anotaciones, brindó su visión sobre las principales discusiones que atraviesan hoy a los investigadores.De qué hablamos cuando hablamos de “edades”Rodríguez Otero comienza con una aclaración: “Toda división histórica es artificial, surge de una decisión de los historiadores, de los especialistas y también de la sociedad. Hay, sin duda, una decisión profesional, académica y escolar por parte de aquellos que escriben la historia”. El reconocido medievalista Jacques Le Goff recordaba que la misma división del tiempo en siglos (o lapsos de cien años) es una costumbre relativamente reciente, del siglo XVI. Antes de eso, se utilizaban otras formas de “partir” el tiempo, como las cuatro estaciones o en las seis edades de la vida en la tradición judeocristiana.La cuestión de las “edades” es aún más tardía. “Los términos se ponen después de los hechos. Un viejo maestro solía decir que ningún escudero despertaba a su señor diciendo: ‘despertaos, que hoy comienza el Renacimiento'”, bromea Rodríguez Otero. En 1685, el historiador alemán Christophorus Cellarius fue uno de los primeros en popularizar la clásica progresión Antigüedad-Medioevo-Modernidad (excluyendo a las sociedades no europeas). En la actualidad los estudios mantienen la clasificación, pero debaten las fronteras entre una época y la siguiente, a la vez que toman reparos según la región: no ocurrió lo mismo en Francia, que en Inglaterra o España.La idea de “contemporaneidad” -detalla Rodríguez Otero- surgió en el siglo XIX, en el ámbito filosófico e historiográfico, como eco de las transformaciones desatadas por los grandes procesos revolucionarios. Desde una perspectiva latina, los inicios de esta nueva edad contaron con hitos propios, como las revoluciones americanas.¿Dónde se acaba la tarea del historiador?Marc Bloch, el fundador de la escuela historiográfica más importante del siglo XX -los Annales-, introdujo otro interrogante: si el presente es efímero y la frontera con el pasado se corre constantemente, ¿en qué punto termina la tarea del historiador y comienza la del político, el sociólogo o el periodista?​Bloch analizó la derrota francesa, luchó contra la ocupación nazi y hasta escribió un ensayo sobre el oficio del investigador, antes de ser asesinado por la Gestapo. Creía que el rol del historiador no es pasivo y confiaba en que se puede aplicar un método riguroso para entender fenómenos milenarios, pero también los actuales. Rodríguez Otero coincide con este punto de vista: “Tucídides, el gran historiador griego, escribió sobre la Guerra del Peloponeso en el siglo V a. C., tras haber peleado en ella. Uno puede hacer historia de lo que nos rodea, con criterios de historiador. En cierto sentido, la tarea del historiador puede asemejarse a la del periodista. El cronista Ryszard Kapuściński reivindica a Heródoto como el primer periodista y nosotros lo reivindicamos como el primer historiador. Los criterios entre ambos no son muy diferentes. Quizás el historiador dispone de una mayor perspectiva y una menor urgencia”.”En 1915, Benedetto Croce decía que ‘toda historia es historia contemporánea’: es decir, que se hace desde las preocupaciones y las necesidades del presente. Se les pide a los historiadores que sean objetivos, cuando son sujetos, no objetos. Lo importante es la honestidad”, concluye. ¿El fin de la historia?El historiador Eric Hobsbawm dividió la Edad Contemporánea en cuatro etapas, hasta 1991: una “era de la revolución” (1789-1848); una “era del capital” (1848-1875); una “era del imperio” (1875-1914); y un “corto siglo XX”. Este último período concentró en pocos años dos guerras mundiales, la Revolución rusa, la Gran Depresión, los horrores del nazismo, la Guerra fría, las protestas de 1968 y la caída de la Unión Soviética.En 1917, en el marco de las calamidades de la “Gran guerra”, se desencadenó un parteaguas en la historia contemporánea: la Revolución rusa. Esta primera insurrección obrera triunfante marcó el camino para un nuevo fenómeno del siglo XX, la creación de estados socialistas.

La Puerta de Brandenburgo, ícono de Berlín, antes y después de la caída del muro. Créditos: AFP, 1989-2019: Réquiem para un sueño.

El fracaso del llamado “socialismo real” y el avance neoliberal fue vivido por los intelectuales y las sociedades -a uno y otro lado del Muro- como un gran quiebre. Francis Fukuyama decretó directamente el “fin de la historia”, entendida como el fin de las tensiones sociales. Hobsbawm, en cambio, desconfió del triunfo de un nuevo orden económico y político. Tuvo razón.Desde el estallido de la burbuja hipotecaria, hasta la expansión de la derecha xenófoba y los movimientos socialistas o “antiglobalización”… los acontecimientos posteriores confirmaron que hay historia para rato.”En 1989 no dijeron nada que no se hubiera dicho en otro momento, cuando -con cierta cortedad de miras- parecía que se imponía un nuevo modelo”, elucida Rodríguez Otero. “Después del ciclo de revoluciones de 1848, cuando se impuso la burguesía en gran parte de Europa, también se habló del ‘fin de la historia’. Y aquí estamos”. La ilusión de una nueva “era digital” y el “fin del trabajo”A partir de la creación de la World Wide Web a comienzos de los 90, el crecimiento de las comunicaciones impresiona. Acciones que antes demoraban días, a veces meses, hoy están disponibles mediante un clic. Las distancias se acortaron y cualquier conocimiento parece al alcance de la mano. Pero ¿esto es suficiente para marcar el traspaso a un nuevo período histórico? Debemos recordar que la humanidad ha experimentado otros saltos en este campo, que percibió como igualmente importantes. Hace casi 150 años, el New York Times definía al telégrafo como un bien “absolutamente necesario para el bien de la humanidad”, la “autopista que une a la Tierra”. Ni hablar de la invención de la imprenta, un dispositivo fundamental en el desarrollo de la modernidad.Sin restarles importancia, es importante subrayar que las nuevas tecnologías -en este caso, de la comunicación- no funcionan por sí solas, sino que se vinculan con las condiciones generales de la sociedad. Cada progreso en la técnica necesita una estructura social que le brinde soporte.También hay quienes hablan del “fin del trabajo asalariado” (al menos como lo conocimos durante gran parte de la Edad Contemporánea), a partir de los avances recientes en inteligencia artificial, big data y robótica. Indudablemente, rubros como la programación y el mercado de bitcoins auguran nuevas carreras y formas de contratación. Sin embargo, este proceso afecta todavía de manera muy desigual los países -incluso a las cuidades dentro de un solo territorio-; y, más aún, según la rama de la economía. No es lo mismo Tokio que La Paz, ni la industria espacial que la de calzado.”Cuando era chiquito, decían que empezaba la Edad Atómica y espacial. Actualmente, hasta se suspendieron los viajes a la luna”, ironiza Rodríguez Otero. El doctor hace una acotación importante: ninguno de los grandes inventos salió de forma individual, ni de un día para el otro. Fueron el resultado de procesos que pudieron tener su punto de arranque en otras latitudes y otras épocas.”Tiempos contemporáneos”

Charles Chaplin en la película “Tiempos modernos” (1936).

Rodríguez Otero concluye: “No creo que se haya acabado ni la modernidad, ni los tiempos contemporáneos. Lo esencial del planteo de los ilustrados del siglo XVIII -es decir, que toda persona es dueña de su conciencia y sus decisiones- sigue vigente. Entre otras cosas, por lo amenazado que está”. El profesor saca de su biblioteca un libro de casi mil páginas. Se trata de El mundo contemporáneo: historia y problemas, de Julio Aróstegui, Cristian Buchrucker y Jorge Saborido.Allí aparece la categoría de “historia presente” para abarcar las últimas décadas de la humanidad, generalmente poco representadas en los manuales de historia contemporánea. Una época de cambios económicos, tecnológicos y culturales, menos abruptos y abarcativos que aquellos del siglo XVIII, pero igualmente presentes en la conciencia social. ¿Podremos estar cursando una época de transición?, se preguntan los autores. Hay elementos que responden en ambos sentidos. Una cosa es segura: los historiadores no lo descifrarán solos. Como suele decirse, tiempo al tiempo.

Fuente

Sin maquillaje ni filtro: las fotos de Inés Gómez Mont al natural

Gómez Mont sorprendió a sus seguidores en InstagramLa presentadora mexicana Inés Gómez Mont decidió relajarse durante sus vacaciones y compartió con sus seguidores en Instagram unas fotografías en las que lució su rostro al natural.”Con mis pecas, sin maquillaje, sin filtro, sin pose, sin presiones, de vacaciones en familia y muy feliz”, escribió Gómez Mont para acompañar su publicación, que ya ha recibido más de 40.000 likes y más de 800 comentarios, que en su mayoría destacaron lo bien que lució.Gómez Mont no indicó en qué lugar estaba de vacaciones, pero sí dejó ver otras imágenes de su descanso, disfrutando al lado de su hija mayor, Inés, y de Ninfa Salinas, quien es su amiga desde la infancia.Gómez Mont se tomó unos días de descanso junto a su familia (Instagram: inesgomezmont)La presentadora está por debutar en Familias frente al fuego, un reality show de cocina, que se estrenará por Televisa el próximo domingo 14 de julio.En el reality, ocho familias mexicanas tratarán de superar retos para demostrar cuál de ellas tiene la mejor sazón. Gómez Mont se dijo muy contenta de participar en el proyecto y no dudó en aceptarlo cuando supo que se trataba de un formato familiar.Apenas hace unos días se dijo que Gómez Mont tuvo un tenso encuentro con Natalia Téllez en el programa Netas Divinas.(Instagram: inesgomezmont)El periodista Alex Kaffie aseguró que la grabación se tuvo que detener y el productor les pidió a ambas una mejor disposición para poder continuar.Gómez Mont también fue noticia a finales de mayo cuando una revista publicó una nueva historia relacionada con el padre de su hija Inés y sus trillizos.Según la publicación, la presentadora no permite que Javier Díaz tenga contacto con sus hijos, pero Gómez Mont reaccionó y a través de un post en Instagram mostró audios que indicaban lo contrario.Inés Gómez Mont tuvo cuatro hijos con Javier Díaz (Instagram)La presentadora dijo estar harta de tantas mentiras alrededor de ella. “Aquí las pruebas de que yo no miento y jamás lo he hecho. Siempre lo digo, lo que se ve no se juzga, pero a veces hay que poner un alto a ciertas situaciones y más cuando sólo estas personas cobran por notas queriendo afectar mi imagen”.”No soy una mujer de escándalos pero ya basta de tanta basura”, añadió en su mensaje en la red social.Ante el revuelo generado por el conflicto entre Gómez Mont y su ex, Galilea Montijo salió en defensa de Inés, que es su amiga cercana y comadre.Galilea Montijo es madrina de bautizo de la hija más pequeña de Gómez Mont (Instagram)”Ella se ha callado por sus hijos. Lo tenía guardado y tiene muchísimas cosas más, ella sigue ‘aguantando vara’ por los hijos … La verdad siempre va a salir… y es triste porque hay cuatro niños preciosos que por supuesto extrañan a su papá. (Inés) es una excelente mamá, eso no se lo quita nadie”.

Fuente

El exceso de peso en los niños españoles: un problema que no se ha sabido resolver

Con frecuencia vemos en prensa y televisión noticias sobre el “preocupante” problema de la obesidad infantil. Lamentablemente, esas noticias pasan y, tiempo después, son substituidas por otras similares. Mientras eso ocurre, los escolares españoles siguen engordando. Exactamente igual que los niños de Malta, Grecia e Italia.No hay que ser un experto en salud pública ni ser catedrático de estadística para darse cuenta de que, ante tamaño problema, habrá consecuencias a medio y largo plazo sobre la salud de los ciudadanos. La obesidad se relaciona con numerosas enfermedades crónicas, desde las cardiovasculares y la diabetes al cáncer.A todo esto hay que sumar que los que deberían hacer algo para prevenir ese exceso de peso no lo están haciendo bien. O incluso no están haciendo casi nada. Pondré algunos ejemplos para que el lector no tenga que limitarse a leer cifras y datos de encuestas.Yo mismo guardo recortes de prensa sobre el “grave problema” del colesterol y la obesidad infantil. Son de 1991. Por aquella época, el gobierno español llevó a la más importante reunión sobre nutrición de la OMS-FAO en Roma un informe en el que afirmaba algo así como que “la población española tiende a alejarse de la dieta mediterránea” y que “algo hay que hacer al respecto”.Desde entonces, el consumo de legumbre y de pan, por ejemplo, no ha dejado de caer en España, junto con cifras decepcionantes de ingesta de frutas y hortalizas, la base de la dieta mediterránea. Mucha reacción al respecto tampoco es que haya habido.Sin embargo, numerosos estudios realizados en Estados Unidos y en la misma Europa señalan a la dieta mediterránea como un estilo de vida saludable. De seguirse reduciría las cifras de obesidad, mejoraría drásticamente el número de casos de diabetes, regularía nuestro colesterol, reduciría el cáncer de mama, la hipertensión y la osteoporosis.(Shutterstock)Pero lo cierto es que las instituciones españolas hace nada, o casi nada, para fomentar eficazmente en todos los ámbitos el consumo de frutas, hortalizas, legumbres, frutos secos y aceite de oliva virgen. Sobre todo en las escuelas donde es cierto que los menús de los comedores escolares han mejorado mucho. Eso sí, después décadas de abandono, de fritos sospechosos, de sanjacobos y croquetas.Por el mismo precio intenten ustedes, adultos, seguir una dieta mediterránea en su lugar de trabajo. Si es estudiante, en su Universidad. O si tienen la poca fortuna de estar hospitalizados o de verse obligados a ir a vivir a una residencia de personas mayores. Lo cierto es que la dieta mediterránea, admirada en todo el mundo, cada día se practica menos en España. Desde las escuelas a las residencias. Y si no la comen los adultos, no podemos esperar que lo hagan los niños, especialmente con el acoso publicitario y social sobre las maravillas de la comida rápida, la hamburguesa y la pizza chiclosa.Culpables y solucionesNo se molesten en buscar culpables: esa culpa la tenemos todos a la vez. Se trata de un problema social que requiere la implicación de todo el mundo, de todas las instituciones.¿Ideas?Que las consejerías correspondientes o el gobierno, de una vez incluyera obligatoriamente una asignatura o temas sobre salud y alimentación saludable en el currículo escolar. En los años 80 estuvo previsto y acabó en un cajón.Una dieta con alto contenido de sodio pueden provocar presión arterial más elevada en niños y adolescentes (iStock)Que la actividad física en el entorno escolar fuera mejor y con más horas. Y que, por supuesto, los niños también la hicieran fuera del entorno escolar. Ni se imaginan la de niños que hacen como mucho dos o tres horas, las “obligatorias”, de “gimnasia” semanal en el colegio. Junto con tres horas diarias, o más, de pantallas, móviles y ordenadores.Que los municipios prevean zonas deportivas suficientes y cercanas para los vecinos.Que en el menú escolar alguien supervisara de verdad que lo que se dice y se firma en los contratos se lleva a cabo, y que donde pone “menestra de verdura” haya verdura de verdad y no cuatro guisantes esparcidos y tres trozos de zanahoria que el niño ni siquiera se come.Que en los hospitales y centros de salud hubiera nutricionistas para aconsejar y hacer educación sanitaria sobre alimentación a las mujeres embarazadas o en lactancia, a los escolares y a los adultos. Todo el mundo sabe que se ahorrarían ingentes cantidades de dinero y recursos mediante la prevención, pero parece que la medicación es lo que se prima.Seguir investigando y conociendo un problema tan complejo y difuso, que abarca a todas las clases sociales y regiones geográficas, es imprescindible.Hoy, por cierto, solo tenemos estadísticas parciales y estudios demasiado genéricos. Nuestro propio grupo de investigación puede contar cómo hemos detectado bolsas de obesidad infantil de tremenda importancia en sitios como Madrid, teóricamente una región donde la obesidad es poco prevalente. También que cuando en esa localidad madrileña hemos propuesto un plan concreto de intervención al ayuntamiento, las autoridades han preferido ignorarlo para no causar “alarma social”. Ya saben lo de la avestruz.Según la OMS, la causa de la obesidad infantil no se centra únicamente en comidas inadecuadas (Getty)Si de verdad nos interesa, como sociedad, la obesidad infantil, lo primero es entender que es un problema de todos, en todos los niveles. Y que es imprescindible tener un programa específico, trabajar para mejorar la situación y evaluar su eficacia. Suena a muy técnico, a pesado, a “deme tiempo”. Pero lo de la política, las buenas palabras y la inoperancia ya lo hemos probado y, créanme, con poco éxito.Jesús Román Martínez Álvarez, Universidad Complutense de MadridPublicado originalmente en The Conversation.

Fuente

A solas con las protagonistas de “Annabelle 3: viene a casa”

Entrevista exclusiva con Mckenna Grace, Madison Iseman y Katie SarifeAnnabelle, la muñeca más diabólica del cine, está de regreso. En esta ocasión, los fenómenos paranormales que desencadena el siniestro juguete afectarán directamente a los Warren, el matrimonio de renombrados parapsicólogos interpretados por Vera Farmiga y Patrick Wilson.Decididos a evitar que Annabelle cause más estragos, Ed y Lorraine Warren deciden llevar a la muñeca poseída a la sala de objetos bajo llave que tienen en su casa. La muñeca conseguirá despertar a los espíritus malignos que allí habitan para atrapar a su nuevo objetivo: la hija de diez años de los Warren, Judy (Mckenna Grace), y sus amigas (Madison Iseman y Katie Sarife). En una entrevista para Teleshow en Los Ángeles, las jóvenes actrices hablaron sobre este interesante desafío.—¿Qué sabían ustedes sobre los Warren y la verdadera Annabelle antes de hacer la película?Katie Sarife: —Yo no sabía mucho, sabía lo que se veía en las películas pero luego hice más investigación.Madison Iseman: —Eso es lo que yo iba a decir…lo bueno es que teníamos la posibilidad de ver las películas para hacer nuestra investigación. Todas somos fans de la serie desde antes, así que eso fue genial. Pero tuvimos que profundizar un poco más dentro de las historias de vida reales y casos que trataron los Warren.—¿Cómo fue la experiencia de trabajar en una película de terror como esta? ¿Shockeante, intenso, divertido?McKenna Grace: —Es genial porque la ves y es distinta en el sentido que de repente te olvidás que estás viendo una película de terror. Estuvieron diciendo esto y me gustó, que es como estar en una montaña rusa. Eso es genial.Annabelle, la muñeca embrujada—¿Cuán tenebroso fue trabajar con la muñeca? Porque da mucho miedo…Katie Sarife: —Ella da mucho miedo. No me gusta mirarla por mucho tiempo.Madison Iseman: —Igualmente estuvimos muy cerca de ella. La mayor parte de la película ella está alrededor y tenemos que agarrarla, o dormir con ella, o abrazarla… Estaba en tu cama.McKenna Grace: —Es realmente aterradora. La primera vez que la vi me asustó más que al verla en las películas.—¿Recuerdan que haya pasado algo raro en el set? ¿Alguna actividad paranormal, ruidos, sombras?Madison Iseman: —Definitivamente ruidos. En una escena que subíamos por las escaleras escuchábamos como 3 golpes. Pasaba en cada toma. Daba miedo.—¿Creen en los fantasmas, en demonios, espíritus?Katie Sarife: —Depende del día. A veces sí, a veces no. Algunas cosas que pasaron eran tan innegables que terminás teniendo que creer. Creo un poco. Pero me da miedo.Madison Iseman: —Yo sí creo en demonios pero todavía intento entender todo este concepto de fantasmas.—¿Cómo fue trabajar con Vera y Patrick?Mckenna Grace: —Fue tan genial. Soy una gran fan de ellos. Todavía me tengo que pellizcar cada vez que dicen mi nombre.—¿Por qué creen que la gente ama este tipo de películas con fantasmas, las películas de terror?Katie Sarife: —Creo que la gente quiere sentir cosas. Y es una emoción que no sentimos todo el tiempo. Por la misma razón que a la gente le gustan las montañas rusas… adrenalina. Pero estas películas en particular, creo que te dan miedo pero que también te dan una gran historia. Y te enamorás de los personajes. Annabelle intriga a la gente.—Y como actriz, ¿cuál es la parte más difícil de trabajar en una película como esta?Madison Iseman: —Creo que más que nada es quedarte sin voz de tanto gritar y el trabajo físico que requiere. Es muy divertido, pero también cansa.Katie Sarife: —Realmente nos quedamos sin voz un par de veces durante la película de gritar.SEGUÍ LEYENDO Infancia humilde, lucha contra el cáncer y la soledad del éxito: “Listen to your heart”, la biografía de la cantante de RoxetteLas fotos de Mariana Brey a dos meses de ser mamá y una reflexión: “Conservo esa pancita de embarazo y la miro con nostalgia”Raúl Taibo conoció a su supuesta hija y se realizó el examen de ADN: cómo fue el encuentro

Fuente

Perón y yo: intimidad de un general en el exilio

Perón buscando hormigueros en la quinta 17 de Octubre en Puerta de Hierro, Perón fumando cigarrillos Saratoga que le llevaban de Buenos Aires, Perón poniendo en marcha a diario -para cuidarle la batería- un Volkswagen que nunca sacaba del garaje, Perón tomando sopa, Perón quejándose de que debía costear las fotos suyas que reclamaban de a centenares desde Argentina, Perón encargando misiones secretas con Fidel Castro en Cuba, Perón ordenándole a López Rega que se callara la boca y fuera a preparar ñoquis.A 45 años de su muerte, Clarín entrevistó a cinco hombres que tuvieron trato cercano con el general durante su exilio en España. Son de los pocos que lo conocieron en su intimidad y aún viven. Algunos de ellos se definen como “los sobrevivientes”. Jóvenes en aquellos años violentos, los rebelaban los bombardeos aéreos a Plaza de Mayo de 1955, los fusilamientos de José León Suárez, la proscripción del peronismo.

Mirá también

Mirá también

Perón-Balbín, el último encuentro y el sueño incumplido de un país

Newsletters Clarín

Lo que tenés que saber hoy | Las noticias más importantes del día para leer en diez minutos

De lunes a viernes por la mañana.

Recibir newsletter

(function ( $ ) ;
suscribo = function (options, mail, grupo) ,
success: function (response) ;
nl_pass_data.hitType = “event”;
nl_pass_data.eventCategory = “news_caja_nota”;
nl_pass_data.eventAction = “load_modal_suscripcion”;
nl_pass_data.eventLabel = “confirmacion_tenesquesaber”;
sendGAPageview(nl_pass_data);
openModal(path);
}
});
}
consulto = function (options) ,
success: function (response) else
}
});

}
authenticate = function () else
}
getIdPase = function ()
return idPase;
}
execute = function (options)
openModal = function (path) ,
callbacks: ,
open: function ()
}
});
}

execute(options);
}
}( jQuery ));
$(‘.newsletter-embeb figure, .newsletter-embeb .mt h4, .newsletter-embeb .mt .data-txt, .newsletter-embeb .mt .bt’).on(‘click’, function () ;
nl_pass_data.hitType = “event”;
nl_pass_data.eventCategory = “news_caja_nota”;
nl_pass_data.eventAction = “clickarea”;
nl_pass_data.eventLabel = “caja_tenesquesaber”;
sendGAPageview(nl_pass_data);
});
$(document).on(“wa.login”, function(e, user)
});
Los que lo visitaron en Madrid quedaron encandilados con la figura de Perón. Lo describen con palabras calcadas: amable, divertido, fumador (decía que los Saratoga eran malos pero que le gustaban), austero, frugal en las comidas, elegante, de entristecerse al recordar a Evita, aunque ya estaba casado con Isabelita.Alguno, incluso, lo describe algo avaro al recordar que se quejaba porque debía pagar de su bolsillo las fotos suyas que le pedían de manera continua desde la Argentina. También coinciden en acabar con un viejo mito que se le atribuye a Antonio Cafiero: Perón era hincha de Racing y no de Boca Juniors.Aunque algunos tuvieron contacto cotidiano con él y una confianza extrema, nadie se atrevió a tutearlo. “General”, le decían. Perón tampoco tuteaba a sus interlocutores, por más que fueran muy jóvenes. “Tenia esa forma educada en extremo y deferente a su interlocutor que tienen los viejos criollos. Cierto gusto por escuchar y quedarse callado”, lo recuerda Juan Manuel Abal Medina (padre), quien fue secretario general del Movimiento Peronista entre 1972 y 1974. Como delegado directo de Perón en esos años, fue el responsable de organizar su regreso a la Argentina.Abal Medina, el histórico sindicalista y dirigente peronista Lorenzo Pepe, el ex ministro de Gobierno bonaerense y ex presidente del Consejo de la Magistratura Manuel Urriza, el cineasta y senador Fernando “Pino” Solanas y el abogado y ex presidente de la bancada de Diputados del FpV Héctor Recalde fueron entrevistados por Clarín. 

Juan Domingo Perón en la quinta 17 de Octubre.

Si la Argentina peronista fue cautivada políticamente por Perón, estos cinco hombres quedaron hechizados. Casi medio siglo después todavía hablan de Perón con reverencia y amor.Abal Medina no era peronista, venía del nacionalismo. Fue a Madrid -por una gestión de Antonio Cafiero- y pudo pagarse el pasaje aéreo para ese primer viaje con ayuda de su padre.”El general me captura el primer día que lo veo. Pero diría que peronista me hago entre el día que matan a mi hermano (Fernando, dirigente fundador de Montoneros, muerto en 1970) y muchos de sus compañeros me dicen que tenía que estar con ellos. Me hago propiamente peronista el día que conozco a Perón. Y no puedo determinar qué día fue, porque perdí el pasaporte, pero fue en enero de 1972″.

Gerardo Vallejo, Pino Solanas y Octavio Getino con Juan Domingo Perón, en Madrid 971.

Héctor Recalde tuvo un trato más breve -menciona tres o cuatro reuniones con el general en las oficinas del empresario Jorge Antonio en Madrid-, pero el primer contacto le cambió la vida: “Yo era un peronista racional hasta que en 1965 me encontré con el general y me convertí en un peronista emocional”.Para Lorenzo Pepe el primer encuentro fue abrumador. Peronista desde que usaba pantalones cortos – su padre lo llevó “de la mano” a Plaza de Mayo el 17 de octubre de 1945-, el general de entrada nomás, a modo de saludo, lo abrazó fuerte.Pepe, que fue a Puerta de Hierro por encargo de la CGT de los Argentinos, había llevado un cuchillo hecho con el acero de la caldera de una locomotora, regalo de los obreros de un taller ferroviario.Aún se asombra con la pregunta que le hizo Perón tras desenvainar el cuchillo: “¿Cómo está templado el acero? ¿Al aceite o al agua?”. Para el ex sindicalista, y actual titular del Instituto Nacional Juan Domingo Perón, la anécdota grafica que no había área que el exiliado general desconociera. 

Juan Domingo Perón con José Ignacio Rucci y Juan Manuel Abel Medina, el 17 de noviembre de 1972, en Ezeiza.

Cuando hablaron de política, a Pepe le pidió que lo hicieran en voz baja. “Es olfa de Franco”, le advirtió sobre la empleada doméstica que cumplía tareas en la quinta.”Perón era un monstruo lo que sabía de historia. Era una barbaridad. Te podía hablar de obras completas y de todos los grandes autores. Tenía mucho conocimiento y mucha sabiduría, pero no te hacía sentir su superioridad. Tenía un trato amable y lleno de humor”, lo describe Pino Solanas, quien junto al fallecido Octavio Getino visitaron un sinnúmero de veces al general entre fines de los 60 y comienzos de los 70, en Puerta de Hierro.Todos coinciden en calificar como un personaje insignificante, casi un sirviente, en aquellos años en España al después todopoderoso José López Rega.Manuel Urriza se acuerda de un domingo que charlaba con Perón y López Rega los interrumpió. “Cállese un poco la boca y váyase a hacer los ñoquis”, lo cortó el general.”Una vez lo vi a López Rega levantando la caca de los perros. Tanto que hablan de López Rega, ese era el trabajo que hacía en la casa de Perón en el exilio”, observa Lorenzo Pepe.A Urriza, en aquellos años, Perón le encomendó una misión secreta: le dio una carta para que le llevara a Cuba a Fidel Castro. Se la entregó en mano al comandante cubano, quien no la abrió delante suyo. Nunca supo de su contenido.

Manuel Urriza. Perón le encargó una misión secreta con Fidel Castro.

En las jornadas que caminó con Pino Solanas por el parque de Puerta de Hierro -los árboles los había plantado el propio ex presidente-, Perón trataba de encontrar los hormigueros que poblaban su propiedad. “Tenía una batalla con las hormigas”, rememora el hoy senador.Otra de sus obsesiones de aquella época era un Volkswagen cupé. “Un modelo que después desapareció, de líneas muy modernas, de dos colores, uno era jade, precioso”, describe Pino.  “Todas las mañanas lo ponía en marcha por la batería”, agrega el cineasta. Eso sí: nunca lo vió a Perón sacar el auto del garage. A Pepe una vez le confío:- Yo lo voy a ver al general De Gaulle en mí  auto.”El iba manejando su propio auto hasta París”, se admira Pepe.Urriza -abogado, había viajado a hacer un posgrado a España- lo visitó los domingos durante dos años en la quinta. Descubrió enseguida que era un privilegiado: a esa hora el general estaba habitualmente solo debido a que Isabelita y López Rega iban a misa.Hay coincidencias en los relatos en que los gastos de la casa los afrontaba el empresario Jorge Antonio. Ambos tenían una íntima relación, pero tampoco se tuteaban. “Don Jorge” y “General”, evoca Urriza.

Lorenzo Pepe, actual titular del Instituto Nacional Juan Domingo Perón.

La vida que llevaba Perón en su exilio español era austera, apunta Abal Medina.”En la casa del general normalmente se comía una sopa y un pequeño, pequeño pedazo de carne con papas. Tomaba media copita de vino con las comidas”, cuenta Abal Medina.A veces, el general hablaba en su intimidad de Evita e incluso, menciona Urriza, Perón llevaba encima una foto de su fallecida mujer.A Pino Solanas también le contó de ella: “Cuando hablaba de Evita, cambiaba. Se emocionaba, mezcla de cariño, de culpa, de una cuenta pendiente. Un amor muy fuerte”.Lorenzo Pepe destaca desde lo político la figura de Eva Perón.”Voy a decir una enormidad. Si Eva hubiera estado viva, difícilmente Perón hubiera sido derrocado. Eva hubiera peleado contra los golpistas. Y detrás de Eva estaba todo el movimiento obrero, aunque claro con las consecuencias que hubiera tenido una pelea entre hermanos”.Pino trae a la memoria que una vez se cruzó con el médico de Perón en la quinta 17 de Octubre.- Doctor, usted cree que es bueno que Perón regrese a la Argentina, le preguntó.- No, eso va a acortar la mitad su vida. Puede vivir muchos años, siempre que viva acá, fue la respuesta del médico.El regreso definitivo de Perón a la Argentina fue el 20 de junio de 1973. Murió 376 días después, el 1º de julio de 1974.

Héctor Recalde, en su estudio.

Tramos de las entrevistas a estos cinco peronistas pueden verse en el video que acompaña esta nota.

Fuente

La trágica muerte de Leandro N. Alem: un solitario carruaje, un disparo y una dramática carta con su testamento político

En un carruaje solitario, con una pistola Smith&Wesson, Leandro N.Alem se quitó la vida. Tenía 54 añosA las 9 de la noche del miércoles 1 de julio de 1896 de la casa del Dr. Leandro N. Alem habían solicitado un coche. Puntual, el cochero Martín Suárez llegó a la puerta del domicilio, en la calle Cuyo (hoy Sarmiento), entre Callao y Rodríguez Peña.Como había pasado casi una hora sin que nadie saliese, estuvo por irse, hasta que de pronto apareció, como un relámpago, el diputado Alem. Mientras se subía al carruaje número 1558, preguntó:-¿Sabés cómo ir al Club del Progreso?Según el conductor, no habrían hecho más que veinte metros cuando escuchó un estampido. Creyó que había sido un cohete. Además, el sonido de los cascos del caballo contra los adoquines confundían los ruidos callejeros.Cuando el coche llegó a la sede del club, que por entonces funcionaba en Perú y Victoria (hoy Hipólito Yrigoyen), el cochero repetía: “El doctor Alem se mató…”.Yacía sobre el asiento. Vestía su característico traje oscuro, muy usado, con un corte un poco pasado de moda. Sobre sus hombros, un poncho de vicuña. Junto a su mano derecha había un revólver Smith & Wesson de culata nacarada. Se veían manchas de sangre, algunas en la ropa y otras sobre el asiento. Aún se percibía el olor a pólvora.Uno de los socios del club que casualmente ingresaba, hizo llamar a la policía, mientras que el portero José Rodríguez entraba para dar la noticia.Llevaron el cuerpo al salón del primer piso donde lo depositaron sobre una mesa. Detrás de la oreja derecha se veía el orificio de entrada de la bala.Alguien cubrió su rostro con el poncho de vicuña que el suicidado traía. Tenía 54 años. Para la medianoche, los alrededores del Club del Progreso eran un hervidero de gente, que se dio cita a pesar del frío y la llovizna.La noticia cayó como un balde de agua fría entre sus amigos y entre sus adversarios políticos, quienes lo respetaban, aunque algunos no lo entendían. En la redacción del diario La Nación se armó de apuro la crónica del hecho, y destacaron que “hacía mucho tiempo que estábamos distanciados del Dr. Alem en las actividades y apasionamientos de la lucha política. El iba por un camino, nosotros por otro; convencidos él y los suyos de que la senda que seguían era la única buena para llegar seguramente al logro de sus fines patrióticos, y creyendo nosotros con la misma seguridad que la nuestra era la mejor”, escribieron al día siguiente.El hijo del ahorcadoNo las tuvo sencillas el joven Leandro. Había nacido en Buenos Aires el 11 de marzo de 1842. Su padre Leandro Antonio Alén y su madre Tomasa Ponce Gigena manejaban una pulpería en Rivadavia y Matheu, donde Leandro creció. Tenía solo 11 años cuando vio como ejecutaban a su padre, junto a Ciriaco Cutiño, por su pertenencia a la mazorca rosista. Fue el 29 de diciembre de 1853 en la Plaza Independencia, que ocupaba un terreno entre la actual avenida Independencia, Bernardo de Irigoyen, Tacuarí y Estados Unidos.Muy a pesar suyo, comenzaron a llamarlo “el hijo del ahorcado”.Lo atormentaba la duda de si su padre había enfrentado la muerte como un hombre. Tenía grabado en su mente que le había costado subir al cadalso, ya que había sufrido una hemiplejia. Su andar vacilante y tembloroso contrastaba con la actitud desafiante de Cuitiño que hasta llegó a pedir hilo y aguja -que se lo dieron- para atarse el pantalón al chaleco y así evitar que se le cayeran cuando su cuerpo exánime quedara colgado a la expectación pública, tal como estipulaba la sentencia.Para Alem su misión era la restauración de la república; bregaba por el reestablecimiento institucional, la honradez gubernativa, la libertad de sufragio y el respeto por las autonomías provincialesEl joven Leandro tomó la decisión de modificarse el apellido, cambiando la “n” por la “m”. Aún es motivo de controversia el significado de la “N.”, que se interpreta como Nicéforo. También firmaba como “Ln. Alem”. Cuando le preguntaban qué significaba la “n” minúscula, respondía “nada. Eso significa”.Fue a combatir como soldado federal junto a Urquiza, en Cepeda. Dos años después, lucharía en Pavón como soldado porteño. Luego peleó en la guerra contra el Paraguay, donde fue herido en Curupaytí.En 1868 se incorporó al partido Autonomista de Adolfo Alsina y al año siguiente se graduó de abogado. Fue secretario en la legación argentina en el Brasil y vicecónsul en Asunción del Paraguay.Cuando Alsina y Mitre acordaron unirse, Alem dejó el Autonomismo y fundó el partido Republicano. En los intensos debates por la federalización de Buenos Aires, estuvo en contra de la capitalización, que sería aprobada. Se oponía al centralismo que tendría Buenos Aires. Renunció y por casi diez años desapareció de la política.La Unión CívicaVolvería a estar presente en 1889 cuando se fundó la Unión Cívica de la Juventud. Al año siguiente, fue el presidente por aclamación de la Unión Cívica y jefe de la revolución del Parque, que fue derrotada pero que provocó la renuncia del presidente Miguel Juárez Celman.La Unión Cívica, preparándose para las elecciones presidenciales que se celebrarían un año más tarde, había proclamado la fórmula Bartolomé Mitre-Bernardo de Irigoyen. Era un binomio fuerte que arrasaría con el alicaído roquismo. Pero cuando Mitre regresó de un extenso viaje por Europa, Julio A. Roca les ganó de mano a todos. Le propuso a Mitre un acuerdo, por el que se “suprimía la lucha electoral para la presidencia futura”, a fin de evitar enfrentamientos. Se armaría una fórmula con Mitre, acompañado de una figura del entorno de Roca.Alem y los suyos pusieron el grito en el cielo porque precisamente a través de la lucha electoral ellos pretendían modificar el régimen que desde 1880 movía los hilos de la política a gusto y placer.La Unión Cívica se dividió: la Nacional, que llevaría la fórmula Mitre-José E. Uriburu y la Radical, con Bernardo de Irigoyen y Juan Garro. Desencuentros y desinteligencias entre los aliados de Roca hicieron que el acuerdo se cayera, y con él la candidatura de Mitre.Había nacido el radicalismo, uno de los primeros movimientos populistas de América Latina, que incluiría una novedad en la política, que fue la movilización de la población urbana.Para Alem su misión era la restauración de la república; bregaba por el reestablecimiento institucional, la honradez gubernativa, la libertad de sufragio y el respeto por las autonomías provinciales.El radicalismo encabezaría distintas revoluciones, en busca de apoyo popular, con resultados inciertos. Un Alem empobrecido, como problemas de salud es el que llegaría a julio de 1896.”Perdónenme el mal rato”Ese 1 de julio había citado por carta a sus amigos Domingo Demaría, Oscar Liliedal, Adolfo Saldías, Enrique De Madrid, Francisco Barroetaveña y Martín Torino. Los esperaba en su casa, sin falta. La cita, pactada para la tarde, debió postergarse un par de horas porque algunos de los mencionados no podían llegar. En un momento de la reunión, fue a su escritorio -se cree que para suicidarse- y se encontró con Demaría y Barroetaveña, que estaban hablando.Entonces, fue cuando salió y se subió al coche, que había hecho llamar por las dudas lo necesitase.Fue el juez de instrucción quien registró sus bolsillos. Habían dos paquetes para Martín Irigoyen y un papel: “Perdónenme el mal rato, pero he querido que mi cadáver caiga en manos amigas y no en manos extrañas, en la calle o en cualquier otra parte”, lo que indica que planeaba suicidarse en su casa.”Vivir deprimido o morir”Dejaría otras cartas. A su hijo Leandro le escribió que “no abandones nunca la senda recta, por grandes que sean los sacrificios que alguna vez esta conducta pueda exigirte”.Alem tenía a su cargo a su hermana soltera. “Adiós Tomasa. Perdóname todo cuanto te haya hecho sufrir por mi agitada vida y cuánto te haré sufrir por ésta, mi resolución. El caso era fatal; la situación ineludible. Vivir deprimido o morir (…) si algo me consuela, es esa confianza de que te hablo, de que tú no quedarás abandonada”.Leandro N Alem, fundador de la UCR, en 1891El entierro estaba planeado para el día 3, pero la intensa lluvia lo impidió. El 4, a las 13 horas, sacaron a pulso el féretro de su casa, donde había sido el velatorio, su sobrino Hipólito Yrigoyen, Roque Sáenz Peña, Martín Irigoyen, su hijo Leandro, Pereira Rosa y Manuel Ruiz Moreno.A Barroetaveña le escribió sobre un “pequeño pliego para que se publique”. Era su testamento político. Entre sus conceptos, señala:”He terminado mi carrera, he concluido mi misión. Para vivir estéril, inútil y deprimido, es preferible morir. Si, que se rompa, pero que no se doble.
He luchado de una manera indecible en estos últimos tiempos, pero mis fuerzas, tal vez gastadas ya, han sido incapaces para detener la montaña y la montaña me aplastó.”He dado todo lo que podía dar; todo lo que humanamente se puede exigir a un hombre, y al fin mis fuerzas se han agotado…”Los sentimientos que me han impulsado, las ideas que han alumbrado mi alma, los móviles, las causas y los propósitos de mi acción y de mi lucha en general en mi vida, son, creo, perfectamente conocidos. Si me engaño a este respecto, será una desgracia que yo ya no podré ni sentir ni remediar.”Entrego, pues, mi labor y mi memoria al juicio del pueblo, por cuya noble causa he luchado constantemente. En estos momentos el partido popular se prepara para entrar nuevamente en acción en bien de la patria. Mis dolencias son gravísimas, necesariamente mortales. Adelante los que quedan.”Ah,¡Cuánto bien ha podido hacer este partido, si no hubiesen promediado ciertas causas y ciertos factores!”No importa ¡todavía puede hacer mucho, pertenece principalmente a las nuevas generaciones, ellas le dieron origen y ellas sabrán consumar la obra, deben consumarla! Me voy para allá, muy lejos”, le escribió a otro de sus amigos.La mesa, donde habían depositado su cuerpo la trágica noche del 1 de julio de 1896, aún se conserva como un tesoro en el Club del Progreso.SEGUÍ LEYENDO:El fin de un misterio histórico: cómo se descubrió la falsedad de un curioso “plan de operaciones” que por años le atribuyeron a MorenoFrench y Beruti: cómo fue el rol de los precursores de los “punteros políticos” en la Semana de Mayo

Fuente