Argentina buscará revancha ante Chile en el partido por el tercer puesto de la Copa América: hora, TV y formaciones

Tras las finales perdidas en 2015 y 2016, los enfrentamientos ante Chile dejaron de ser uno más para Argentina en las Copa América. En esta oportunidad se medirán, desde las 16 en el Arena Corinthians de San Pablo, en búsqueda del tercer puesto.Pese a realizar un buen encuentro -el cual quedó envuelto en polémica debido a la actuación del árbitro ecuatoriano Roddy Zambrano y el VAR-, el elenco albiceleste no pudo arribar a la definición del torneo al caer por 2 a 0 ante el anfitrión Brasil.Para este compromiso, el director técnico argentino Lionel Scaloni deberá realizar dos cambios de manera obligada, debido a las suspensiones de Marcos Acuña y Lautaro Martínez. En sus lugares ingresarán Giovani Lo Celso -le ganó la pulseada a Ángel Di María- y Paulo Dybala.”Me pasó algo muy curioso. Después de un partido, la reacción en caliente es pensar que te sacaron algo, pero al otro día a lo mejor más frío te tranquilizas y las cosas van cambiando. Acá fue totalmente diferente. Cuanto más pasa el tiempo, más nos damos cuenta de que nos sacaron algo. No tenemos dudas de eso”, esbozó el entrenador, dejando en claro que la herida por lo sucedido ante Brasil aún no cicatrizó.Arturo Vidal, emblema del elenco chileno, minimizó la importancia de este encuentro en la previa. Sin embargo, Scaloni se mostró en una vereda opuesta: “lo dijo porque estaba en caliente, como siempre después de un partido. Pero pasa el tiempo y te das cuenta que es un partido importante, porque es la Selección y está la competencia. No es lo mismo terminar tercero que cuarto”.El colombiano Reinaldo Rueda planea sacar a Mauricio Isla de la defensa para ubicarlo como puntero derecho, relegando al banco de suplentes a José Pedro Fuenzalida. El que ingrese en lugar del ex Boca será Paulo Díaz, pretendido por River para reforzar el equipo. Además aguardará hasta último momento al mediocampista del Barcelona Arturo Vidal.Probables formaciones:Argentina: Franco Armani; Juan Foyth, Germán Pezzella, Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico; Rodrigo De Paul, Leandro Paredes, Giovani Lo Celso; Lionel Messi, Sergio Agüero y Paulo Dybala. DT: Lionel Scaloni.Chile: Gabriel Arias; Paulo Díaz, Gary Medel, Guillermo Maripán, Jean Beausejour; Erick Pulgar, Charles Aránguiz, Arturo Vidal o Pablo Hernández; Mauricio Isla, Alexis Sánchez y Eduardo Vargas. DT: Reinaldo Rueda.Estadio: Arena Corinthians (San Pablo).Árbitro: Mario Díaz de Vivar (Paraguay).Hora: 16.Televisación: TyC Sports, TV Pública y DirecTV Sports

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Las mejores fotos de la final entre Crusaders y Jaguares

Bryn Hall intenta escapar ante Javier Ortega Desio y Tomas Cubelli, en los primeros instantes de la final. (AP Photo/Mark Baker) La hinchada de Crusaders festeja el primer try en la final del Súper Rugby final. (Photo by Marty MELVILLE / AFP) Samuel Whitelock busca tapar a Joaquin Díaz Bonilla sin lograr su objetivo. (AP Photo/Mark Baker) Braydon Ennor escapa a Javier Ortega Desio y  Joaquin Diaz Bonilla mira desde el suelo. (Photo by Marty MELVILLE / AFP) Las familias presentes en la tribuna del local, minutos antes del comienzo de la final. (Photo by Marty MELVILLE / AFP) Codie Taylor va hacia hacia el primer try , sobrevolado por su compañero de George Bridge. La fuerza de Tomas Lavanini para detener el avance de Crusaders. (Photo by Marty MELVILLE / AFP) Alrededor de 500 hinchas de Jaguares en el estadio de Christchurch, en Nueva Zelanda. Ramiro Moyano taclea a Sevu Reece en los comienzos del partido entre Crusaders y Jaguares. (AP Photo/Mark Baker) La hinchada argentina saluda el ingreso de Jaguares para disputar la final del Súper Rugby. (AP Photo/Mark Baker) El colorido local en los fans de Crusaders. (AP Photo/Mark Baker) El árbitro sudafricano Jaco Peyper marca scrum para Jaguares en la primera etapa del partido. (AP Photo/Mark Baker) Los jinetes de Crusaders, en la previa de la final en Christchurch, saluda a las tribunas. (AP Photo/Mark Baker) Tomas Cubelli intenta escapar a Bryn Hall al promediar la primera etapa. (Photo by Marty MELVILLE / AFP) Codie Taylor, un tractor que escapa a Matias Orlando, en busca del primer try. (Photo by Marty MELVILLE / AFP) En el anochecer de Christchurch, todo el colorido de la final en las tribunas. (Photo by Marty MELVILLE / AFP) Tomas Cubelli patea sin marca en el transcurso del primer tiempo. (AP Photo/Mark Baker) Bryn Hall toma la pelota durante un scrum del primer tiempo. (Photo by Marty MELVILLE / AFP) Emiliano Boffelli atrapa con seguridad e recupera el juego para Jaguares. (AP Photo/Mark Baker)

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Comió carne humana, mató a su hermano y armó su ejército: la reina negra que es ícono de la lucha anticolonial africana

Nzinga Mbandi (Ilustración: Rodrigo Acevedo Musto)Mientras el barco negrero avanza, proa a Brasil, el más viejo de los esclavos, encadenado en la estremecedora fila de los que trabajarán allá, serán azotados, y sin duda morirán, recuerda días mejores en Ndongo (hoy Angola). Mejores hasta que llegaron ellos, los enemigos, los portugueses, a saquear presuntas minas de oro, plata, diamantes…La historia empezó en 1842, cuando una pandilla de aventureros, partiendo de Portugal, asaltó la región sur del Congo, capturó a sangre y fuego su botín humano, y lo vendió como esclavo al Brasil. Aventura que repitió, casi un siglo más tarde, Paulo Dias de Novais. Que tampoco encontró pletóricas minas, pero sí una feroz resistencia de las tropas de Nzinga Mbandi, la reina.La gran protagonista desde su nacimiento hasta 1663, cuando a sus 80 años dejó este mundo sin poder vencer a los portugueses, pero sometiéndolos a derrotas y humillaciones.Hija del rey de Angola Ngola Mbandi Kiloanje, fue criada en el esoterismo (muertos, espíritus, sueños premonitorios), pero también, por su padre, en las leyes de la guerra. De las casi constantes guerras entre tribus enemigas.
Tuvo, Nzinga, un hermano y tres hermanas. Varón que, muerto su padre, reclamó el trono, y para afirmar ese derecho y su herencia perpetró una tragedia digna de Shakespeare: mató a su madre, al hijo de Nzinga, y destrozó los órganos sexuales de sus tres hermanas para clausurar el posible nacimiento de hijos que –algún día– intentaran derribarlo del trono.Y por las dudas, alejó de Angola a Nzinga: la nombró embajadora en Luanda, la capital del país, dominada por el gobernador portugués Joao Correia de Sousa.Un encuentro histórico…, por una razón especial. De Sousa, apoltronado en un sillón, no se levantó –no la consideraba una dama–, y la invitó a sentarse sobre un almohadón… ¡en el suelo!Serena, Nzinga le ordenó a una esclava a ponerse en cuatro patas, y se sentó sobre su espalda. Cara a cara con el gobernador.Cuatro años pasaron. Nzinga negoció un tratado de paz, no pagó el tributo exigido por Portugal, y acaso como prenda de paz aceptó convertirse al cristianismo. La bautizaron como Ana de Sousa. Pero la nueva fe no pudo borrar la dualidad de su flamante hija. Que cumplía los ritos, pero no abandonó el canibalismo ni la poligamia. Y mucho menos la ambición y la crueldad…Decidida a ocupar el trono que fue de su padre, hizo matar a su hermano el rey, y envenenar al hijo varón de éste (la leyenda jura que comió su corazón) para limpiar de escollos el camino al trono. Segundo paso: armar un ejército. Tercer paso: nueva guerra contra los portugueses para impedir más capturas de los traficantes de esclavos, aterrados por la figura guerrera de Nzinga, de sus gritos de guerra que parecían lanzas echadas a volar contra ellos, y hasta por los rumores de su conducta íntima: sexo insaciable con hombres y mujeres. Una nueva guerra, en 1626, terminó con su suerte. Se rindió, pero reunió a lo que quedaba de su ejército y fundó el reino de Matamba, al norte de Angola. Las muchas hostilidades y los muchos combates, agotadores para los dos bandos, impulsaron, en 1639, otro tratado de paz…, sólo en los papeles. Nzinga y su ejército –o lo que quedaba de los días de gloria– quebró dos veces la paz: en 1641, aliada con holandeses para vencer a Portugal, y en 1654. Esta vez, luego de una derrota y bajo durísimas condiciones: la orgullosa reina, ya a sus 72 años, fue obligada a imponer la religión católica en todo su territorio, jurar que no volvería a comer carne humana, y adoptar la monogamia de modo práctico: debió casarse en una iglesia con un hombre notablemente menor que ella. Todo ello, dictado por un grupo de misioneros capuchinos italianos, con una contracara: el rescate de una de sus hermanas, bautizada por los portugueses como Doña Bárbara, cautiva y liberada por el gobernador de Angola Luís Martins de Sousa Chichorro…La reina Nzinga y su obligado Otro Yo, Doña Ana de Sousa, murió –no en paz pero serenamente– el 17 de diciembre de 1663. Tenía 80 años.
Luego de su final, siete mil soldados de su ejército fueron capturados, desembarcados en Brasil…, y vendidos como esclavos. La otra cara de la moneda. O mejor: una moneda de dos caras iguales. La codicia negrera y la lucha por una emancipación que duraría siglos.Decenas de miles de hombres y mujeres africanos fueron repartidos, como mercancía, en América. Brasil y el sur de los Estados Unidos tienen aún descendientes de esclavos angoleños…Una de las zonas más atroces de la leyenda de Nzinga cuenta que, en el apogeo de su poder, elegía a los hombres que tomaría como amantes, los obligaba a combatir entre sí, y llevaba a su cama al vencedor…, que también era asesinado después de cumplir su tarea. Como el zángano que fertiliza a la reina y muere destrozado.Sin embargo, hay una razonable duda. Se dice que esa truculenta historia fue inventada por monjes italianos al servicio de Portugal, y también por políticos colonialistas portugueses.¿Por qué no?Lo cierto: en el balance histórico, Nzinga fue honrada como una figura clave, esencial e indomable de la resistencia de África contra el colonialismo y la barbarie esclavista.Según Joao Pedro Lourenço, director de la Biblioteca Nacional de Angola, “ella y su lucha contrarrestan el prejuicio de la sumisión de las mujeres africanas a lo largo de los siglos”.Ella misma, según el padre Brásio, sacerdote, en su obra Monumenta Missionaria Africana, “escribió una carta en la que jura que sus muchos amantes fueron simbólicos, y que sólo tuvo un marido”.En todo caso, más allá de luces y sombras, de leyendas ciertas o falsas, la redime una misión suprema: la defensa de su tierra.

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Javier Calamaro: “Siento que Andrés heredó algo de mi viejo porque está extremadamente culto y maneja una información excepcional”

Javier CalamaroJavier Calamaro es un artista todoterreno. Dueño de una de las voces con más personalidad en la escena del rock nacional, tiene una trayectoria envidiable. Sin embargo, lejos de quedarse en el pasado, apuesta al futuro con las mismas energías que tenía cuando recién empezaba en el mundo de la música.Tiene planeado lanzar su próximo disco el año que viene, que contará con canciones que grabó con invitados de la talla de Charly García -un pequeño adelanto se vio en la cuenta de Twitter de Los Guarros– y Coti Sorokin, y se prepara para la salida al aire de un programa de televisión. Todo esto mientras sigue de gira llevando su música a cuanto destino puede.En una charla con Infobae, se refirió a estos temas y hasta se hizo un espacio para hablar del presente de su hermano Andrés: “Siento que heredó algo de mi viejo porque está extremadamente culto y maneja una información excepcional”, señaló.-La primera pregunta tiene que ver con tu reunión con Coti luego de varios años y la versión que hicieron a dúo de “Euforia y furia”. ¿Cómo fue ese reencuentro? ¿Tienen planes de seguir haciendo cosas juntos?-Me hizo muy bien el reencuentro. Es algo que lo tomé como un regalo de la vida porque nosotros, de alguna manera, iniciamos juntos nuestras carreras solistas. Yo un poco antes. Y en un camino de divertirse mucho con la música, de crecer como compositores, como productores…Lo que me encontré fue a un Coti mejorado, tremendo intérprete porque me devolvió el tema muy bien cantado, con un arreglo de voces fenomenal más el mismo talento como productor y compositor que yo conocía. De alguna manera, él mejoró la canción. Yo le dí una voz de referencia y me devolvió una versión mejorada del tema, con una melodía más pegadora, más potente y mucho más linda.La verdad es que no hicimos planes para el futuro. Eso fue lindísimo y hay que quedarse con lo lindo y no tratar de ser angurriento.(“Euforia y furia” – Javier Calamaro junto a Coti)-Además del tema con Coti vas a estar presentando otro con Charly García. ¿Nos podés adelantar algo al respecto? ¿Cuándo saldría la canción?-La verdad es que es un momento de reencuentros para mí. No exclusivamente de reencuentros con determinadas personas con las cuales no me veía hace tiempo. También me reencontré con el Gitano (Herrera). Eso ya fue hace un par de años pero es algo muy vigente. Ese sí es un reencuentro que se renueva periódicamente. También me reencontré mucho conmigo mismo cuando ya sentí que estaba en el límite de perderme mucho en la montaña. Pasó eso.Y, en el medio de todo este festín de reencuentros, retomé el contacto con Charly, con quien no hablaba desde hacía unos 15 años. Tenía muchísimas ganas de verlo realmente porque siempre le tuve muchísima admiración y cariño. Nos encontramos en un estudio cerca de Parque Centenario. Grabar un tema siempre es una buena excusa y llevé una grabación casi terminada de una de las versiones que hicimos de “Sweet home Buenos Aires” con Los Guarros, porque ese tema es un tema de Los Guarros. Lo habíamos grabado con ellos pero yo no había terminado la versión.Me reencontré mucho conmigo mismo cuando ya sentí que estaba en el límite de perderme mucho en la montañaCuando el Gitano se fue a Estados Unidos, entonces yo lo saqué en mi disco aunque era una grabación guarra. Después se hizo otra en algún momento. Además, cuando llamé al maestro, me dijo: “Creo que tendríamos que hacer una versión de ‘Sweet home Buenos Aires”. Y justo el Gitano me había dicho lo mismo: “Si hablás con Charly, mandale muchos saludos. ¿Qué te parece hacer una versión de ‘Sweet home’?”.Así que se juntaron muchas pasiones, se juntaron cosas que estaban desencontradas, cosas hermosas, relaciones lindísimas y grabamos “Sweet home”. Charly grabó unos cuantos canales ahí muy lindo, con mi hijo Romeo de testigo, que grababa todo en video. Y, como la sesión duraba cinco horas y tardamos tres en hacerlo, terminamos “Sweet home”.Evidentemente no había más canales para grabar y nos miramos con Charly: “¿Y ahora qué hacemos?”. Y le hice una confesión que tenía desde mis años escolares. Le dije: “Hay algo que para mí sería como cumplir un sueño, que sería grabar con vos ‘Inconsciente colectivo'”. Hicimos esta versión hermosa de “Inconsciente”, que quedó como un camino abierto que me deja varias opciones sobre cómo continuarla.En el medio de todo este festín de reencuentros, retomé el contacto con Charly, con quien no hablaba desde hacía unos 15 añosTengo todo grabado: el aporte de Charly, su participación, la mía también, pero tengo un montón de buenas intenciones que podría cubrir y eso me deja algunas opciones. Ya estamos coproduciendo esa producción y tengo varias ideas.¿Cuándo va a salir? La verdad es que tengo cinco o seis canciones en el mismo estadio que estaba “Euforia” hace un par de meses. Supongo que saldrá en 2020 porque estoy haciendo varias a la vez. Algunos son temas nuevos y otros son reversiones de temas míos con algún invitado. Eso ya se sabrá en algún momento…(Javier Calamaro junto a Charly García – Video: Los Guarros)-¿Qué significa Charly en tu carrera y qué sentís al verlo vigente y arriba de los escenarios?-Charly para mí es un maestro, un talento extraordinario, un artista al cual admiro profundamente. Además, me une un sentimiento de cariño muy grande con él realmente. Lo admiramos mucho con mi hijo. Lo queremos. Por eso quise compartir con él este reencuentro.Lo encontré además muy sano y cariñoso. Realmente me fui muy feliz del estudio. Que esté con shows lindos me pone contentísimo. Querríamos tener Charly para 100 años más. No yo. Eso es parte del inconsciente colectivo nuestro, como argentinos.-Calculo que estos temas formarán parte de tu nuevo disco. ¿Cuándo estará saliendo? ¿Habrá otros invitados?-Sí, habrá otros invitados. Todavía no hablé con algunos artistas. Prefiero tener una idea de la música, de los arreglos, una intensión… Porque depende de eso a quién llame. Sin embargo, tengo algunos en mente con los cuales tendría que hablar e iremos sacando canciones.Supongo que en determinado momento, no sé, a la cuarta, quinta o tal vez a la sexta canción que salga aislada como un single, yo las juntaré con otras y lo editaremos con forma de disco a todo. Extrañamos un poco el formato de disco tradicional. Físico además, ¿no?Un objeto que se puede agarrar y que tiene un librito que se puede leer, que lo podés tener en las manos, que lo podés regalar… Sigue siendo la mejor de las ofrendas la música y el mejor de los regalos entre muchas otras cosas. La música como objeto. Así que eso es lo que va a pasar. Seguiremos hasta compilarlo todo en el 2020.-¿Cómo te tomás los momentos previos a la edición de un nuevo álbum? ¿Ansiedad? ¿Expectativas? ¿Nervios? ¿A esta altura de tu carrera estás más tranquilo que quizás al comienzo o siempre sentís el famoso cosquilleo?-Aunque todavía falta un poco para juntar varios singles y convertirlos en un disco -como te decía antes-, no siento ni ansiedad ni nervios. Siento un poco de emoción por sacar las cosas y muchas ganas de compartirlas con la gente.Renovarse es como renacer. Sacar canciones nuevas al ruedo y, encima, contar con la buena fortuna de que eso suene y con gente muy idónea, muy profesional alrededor como para hacer un trabajo serio con la música, con los conciertos, con la difusión… Abre como un camino de conciertos y de nuevos escenarios o de lugares donde quise volver y ahora voy a tener la oportunidad de volver a cantar y estar con la gente. Eso es finalmente el objetivo de todo esto: compartirlo con la gente desde un escenario. Eso es lo más lindo de todo.Javier Calamaro-Estás tocando bastante en vivo. El 4 de octubre te vas a presentar en el Roxy, aquí en Buenos Aires, pero antes vas a andar por varios lados. ¿Qué es lo que más disfrutás de las giras?-Las cosas más lindas que tiene esto es estar con gente y viajar. Viajar es un sinónimo de libertad, es una de las razones por las cuales algunos de mi raza nos hicimos artistas viajantes. Voy a estar viajando y haciendo grabaciones para lo que será mi propio programa de televisión, que se estrena en septiembre por la TV Pública. “Concierto extremo” se va a llamar.Se trata de “Javier y su banda”, que es otra banda, una banda de deportistas extremos y montanistas sobre todo, que vamos recorriendo el país, provincia por provincia, buscando lugares muy inusuales y en algunos casos extremos, como lo indica el título. Viajamos con el objetivo de cantar en un lugar complicado. Y vamos buscando lugares que sean los más lindos, los más vistosos posibles.Como parte de eso viajaré por segunda vez a La Rioja. En el primer viaje cantamos con los chicos en el volcán Colonia del Inca, en el filo del cráter de un volcán a 5.430 metros sobre el nivel del mar. Y, cuando vuelvo de La Rioja, me voy a ir a Corrientes, a los Esteros del Iberá, donde no hay altura pero si hay un mundo subacuático. Voy a estar buceando ahí con los yacarés, espero que haya yacarés (risas), y cantando en lugares muy inusuales también. Y así sucesivamente. Voy a hacer esto por varias provincias. Seguiré cantando por distintos lugares hasta que hagamos el concierto en el Roxy de Buenos Aires con mi banda.Andrés Calamaro (Foto: Facebook)-Antes te preguntaba por Charly y no puedo no consultarte por tu hermano Andrés. ¿Cómo lo ves luego del estreno de Cargar la suerte? ¿Qué sentís al observar que está componiendo y de gira de nuevo? -A Andrés lo veo tan bien, tan sano, tan buena onda… Siento que Andrés heredó algo de mi viejo porque está extremadamente culto y maneja una información excepcional. Las charlas con Andrés son lindísimas realmente. Son un placer y son como una enseñanza también.Pero la verdad es que, no te voy a mentir, no lo veo mucho últimamente porque se fue hace meses a España y le faltan meses para volver, lo cual me alegra muchísimo porque siempre que está con buen laburo, la familia está contenta. Yo estoy contento, mi vieja está contenta y mis hermanos también. Me pone muy contento este nuevo estadio de Andrés, como tipo tan informado, tan culto y tan buena onda.Yo estoy contento, mi vieja está contenta y mis hermanos también. Me pone muy contento este nuevo estadio de Andrés-¿Cómo ves la escena actual del rock argentino? ¿Qué bandas o solistas te gustan?-La verdad es que me tiene bastante conforme la escena actual. No te voy a mentir: durante años me angustiaba un poco, sentía que el rock se ponía muy chabón y que eran cosas muy aisladas las que me gustaban.Ahora hay muchas y no recuerdo el nombre de todas porque lo que siento es que subió en general el nivel. El otro día hice una colaboración con una banda, lo hago todos los meses, una banda barrial pero manejando un nivel de lírica interesante. La canción era buena y era bien barrial.Lo que antes hubiera sido más feo, más chabacano, más burdo… ahora no. Siento que subió el nivel en general. Hay una banda que me gusta mucho y estoy esperando que me llamen para colaborar con ellos: se llama Hueso & los rufianes. Los veo muy bien. Me gusta porque se eleva la media. Cuando todo está mejor, a uno le exige ponerse las pilas y ser competitivo. Eso, la verdad, es que me gusta mucho porque no me gusta la competencia pero me gusta que me exijan ser mejor.SEGUÍ LEYENDO:María Rosa Yorio habló de Charly García tras la publicación de su libro “Asesínenme”: “Si cierro los ojos puedo sentir el recuerdo de su piel”Richard Coleman: “Creo que no pasa un día sin que piense en Gustavo Cerati”

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La historia de Micaela Chauque, la primera mujer indígena autorizada para hacer algo que sólo se le permitía a los hombres

Micaela Chauque”Canta con la sensibilidad de la Pachamama y la autoridad del cóndor”, la definen quienes conocen a la mujer norteña que escribe la letra y compone la música de los temas con los que recorre el mundo e invita a andar los paisajes andinos. Es docente, luthier, artista multifacética y fundadora del “Encuentro de Mujeres Artistas de la Quebrada”.Micaela Chauque compartió escenario con artistas que testifican sobre la cultura argentina: en sus inicios integró el grupo de Jaime Torres y fue invitada y anfitriona de Divididos. A los 11 años compuso su primera canción y su último trabajo, Jallalla, mereció el Premio Carlos Gardel como “Mejor álbum de Folklore Artista Femenina” de 2019.Y es, ante todo —como señala con orgullo— la primera mujer de la Quebrada de Humahuaca que fue autorizada para tocar la quena, un instrumento por tradición exclusivo de los hombres.Video: Micaela Chauque interpreta “Romance de Viento y Quena”La aceptación de los ancianos Micaela Chauque nació en la comunidad indígena colla de Finca Santiago, departamento de Iruya, provincia de Salta y se mudó a Tilcara, una de las principales ciudades de la Quebrada de Humahuaca (Jujuy), razón por la cual también se la incluye entre los músicos jujeños.De niña se dejó seducir por la música y a los 15 años comenzó a tocar el instrumento que era permitido solo para algunos hombres de la comunidad, la quena. Debió pasar una prueba de fuego para ser aceptada. Lo hizo, y desde entonces lleva el sonido norteño por el mundo.”Las tradiciones indican que los instrumentos de viento solamente los ejecutan los hombres”, cuenta Micaela a Infobae y sigue: “Pasaron muchos años, terminé de estudiar en Salta y volví a vivir a Tilcara. Hasta ese momento, yo salía a tocar en escenarios, pero no es lo mismo que tocar dentro de las fiestas (de la comunidad) donde hay respeto por las tradiciones y por los roles. Entre ellos que algunos de los hombres son quienes tocan los instrumentos de viento, por eso lo que hice fue presentarme a tocar en una fiesta de la comunidad”.Lo hizo sin dudarlo. “Dije que quería tocar la quena y, como ya me conocían porque me habían visto, me dijeron: ‘A ver, ¡tocá!’. Esa fue la primera vez que me animaba a hacer algo así y me escucharon. Las mujeres que estaban alrededor comenzaron a cantar, armaron ruedas y bailaron ¡Fue muy lindo ver que se movían al ritmo de lo que yo tocaba! Tuve que tocar varias horas porque la costumbre es que los instrumentos se ejecuten durante muchas horas y yo quería hacerlo como ellos y mostrar que podía. Así que toqué toda la tarde, iba parando de a ratitos, iban cambiando de ruedas, de espacios y me dijeron: ‘¡Bien, bien! Ahora sí podés tocar la quena!’. Esa fue la aceptación que tuve”.Micaela Chauque: “Me dijeron: ‘¡Bien, bien! Ahora sí podés tocar la quena!’. Esa fue la aceptación que tuve”. (Prensa)—¿Quién dijo que sí podías ejecutar la quena?—¡Los ancianos! No fue una persona sino que fueron los ancianos del Encuentro de Cantos de Copla. Allí la mayoría son personas de la tercera edad. En esos encuentros se toca de a uno. Entonces quienes estaban tuvieron que escuchar o bailar o participar o irse, pero se quedaron y me permitieron hacerlo.—En el momento en que te dijeron que toques ¿llegaste a pensar que quizás no te aceptarían?—Yo quería participar de esa manera en la fiesta porque hacía varios años que tocaba y buscaba esa aceptación. Es la aceptación de la gente que conoce, participa, canta… y son todas personas ancianas. Ellos son los que  siguen las tradiciones, porque prácticamente los jóvenes ya no lo hacen, lamentablemente.—¿Por qué los jóvenes se alejan de las tradiciones?—Creo que es parte de la globalización, de la necesidad de encontrar una forma de trabajo más estable que los obliga a salir del ritmo de vida que acá se mantienen por la gente grande y que tiene que ver con la vida de campo, con las fiestas y las celebraciones del calendario. Pero también es por la aceptación social de cantar o tocar instrumentos como los que yo toco. En mi caso, me dediqué a hacerlos y a aprender a tocarlos, pero a los jóvenes no les interesa o quizás les interesa otra cosa y no estos estilos.Micaela Chauque fue la primera mujer a la que se le permitió tocar la quena, uno de los tantos instrumentos que eran limitados a los hombres de la comunidad. (Prensa)Micaela aprendió a tocar la guitarra cuando era niña, luego siguió con el charango. En la adolescencia llegó un sikus y no hubo vuelta atrás a ese sonido: aprendió el instrumento desde cero, tanto así que construyó su primer sikus con cañas secas de bambú “por necesidad”, pero así descubrió una actividad que ama, la luthería.Hoy disfruta de elegir las cañas, cortarlas, dejarlas secar mientras el sol norteño les da color. Las afina, les da forma y toca. El procedimiento también lo enseña a sus alumnos “cuando hay oportunidad”, dice, y además brinda seminarios.—¿Cómo decidiste seguir tus raíces y tradiciones y no ser parte de los jóvenes que las dejaron?—A mí siempre me gustó estudiar y leer. Siempre tuve un carácter muy curioso y mi papá, al ser docente, aceptó mi decisión y mi mamá no se opuso. ¡Ellos sabían que algo bueno iba a suceder si estudiaba música…! A lo sumo sería profesora o algo. Y a mi siempre me gustó la música y la danza.Desde Tilcara al mundoMicaela habla con Infobae desde Tilcara. Cuenta que en ese momento (cuando en Buenos Aires la sensación térmica se perfila a ser la más baja hasta la fecha) la temperatura es agradable “como siempre” y que allí se vive con tranquilidad. Como buena observadora destaca que desde hace un tiempo “hay mucha gente nueva que se viene a vivir a esta zona”.Se refiere a las familias que, como en su caso, llegan desde el campo. “También hay una sociedad de jóvenes y familias jóvenes que se conformaron y están aquí, adaptándose a la la vida de esta ciudad”.

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Emocionante lo que vivimos anoche en la ofrenda al maestro Jaime Torres. Junto a su hija Claudia Torres y Carolina Pelereti . #MicaelaChauque #JaimeTorres #Ofrenda #Jallalla #Sikus #Vientos
A post shared by Micaela Chauque Oficial (@micaelachauque) on Jun 21, 2019 at 9:57am PDT

—Tilcara es una de las ciudades obligadas a conocer cuando se hace turismo en el Norte argentino ¿cómo es para quienes viven allí esa convivencia constante con el turista?—La gente aprendió a convivir. Hace décadas uno de los grandes atractivos turísticos de Tilcara era la actividad cultural, y más tarde se desarrolló también la actividad turística por el paisaje. Pero lo cultural siempre fue muy fuerte. Por ejemplo, en De la Cárcova hay muchos grandes artistas y siempre llegaban otros que se internaban acá durante el verano para desarrollar su arte: músicos y poetas venían y se quedaban toda la temporadas para trabajar. Creo que ellos fueron los precursores de la difusión de la Quebrada de Humahuaca.La enorme actividad artística en Tilcara se realiza en el verano durante el Enero Tilcareño, que es el festival de música más grande de la región, incluso más antiguo que el Festival de Cosquín aunque menos difundido. “Yo decido quedarme a vivir aquí por el valor cultural tan vivo y tan fuerte que tiene Tilcara. Aquí vive también Rita Segato, una de las personalidades del movimiento femenino y de la música; esto marca cómo ha cambiado”.“Yo decido quedarme a vivir aquí por el valor cultural tan vivo y tan fuerte que tiene Tilcara”.El Encuentro de Mujeres Artistas de la Quebrada de HumahuacaMicaela ejecuta la quena y se deja abrazar por el poder del viento en la Quebrada de Humahuaca. (Prensa)El Jallalla Warmi se enmarca en el calendario cultural del Enero Tilcareño y en el 2020 será la quinta edición de las jornadas que reúne a mujeres artistas del norte argentino y del país entero.—¿Qué marcó la necesidad de crear el Encuentro de Mujeres? ¿Cuándo surgió?—Al Jallalla Warmi lo hicimos sin querer, así como quien dice: “Bueno, organicemos algo”… Y lo organizamos. Surgió por la misma necesidad de identidad de las mujeres artistas que habíamos planificado un recital para enero, éramos dos, y de repente empezamos a recibir pedidos de artistas de toda la región para participar. Al  año siguiente más artistas supieron lo que estábamos haciendo y tuvimos una programación de actividades de más de 5 horas. Llegaban artistas de todas partes que querían participar. Así fue como decidimos llamar Jallalla Warmi al encuentro, que era la idea con la que llegué por haber nombrado así a un disco. Y es una expresión que significa “sacar hacia afuera con energía positiva” y de eso se trata.—Además de arte ¿comparten inquietudes sociales? —Es un Encuentro Nacional de Mujeres Artistas en el que trabajamos el intercambio de conocimientos entre las que tocan su música y presentan sus números. También participan escritoras que presentan sus libros, hay charlas, difusión de arte y presentaciones de películas documentales.—Es un encuentro muy relevante para las artistas—Es importante porque es la única manifestación de este tipo y de esa magnitud que reúne a mujeres artistas. Es el único evento de la región que involucra artistas, pero hemos recibido a gran cantidad de artesanas que llegaron de todas partes del país como Córdoba, Rosario, Tucumán. Y lo hacemos de manera autogestiva buscando todas las formas posibles para recibir a todas las mujeres que quieran sumarse.

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Mejor álbum artista femenina de folklore “Jallalla” @premiosgardel
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Dejarse llevar por el vientoA los 13 años, Micaela aprendió por necesidad cómo se construye un sikus y luego comenzó a tocarlo. A los 15, como regalo de cumpleaños, uno de sus maestros le llevó una quena y poco después pidió autorización para tocarla.Como música admite que ejecutar un instrumento de viento difiere de cuando toca uno de cuerdas y explica por qué.”Un instrumento de viento es la fuerza misma de uno, es una especie de voz intervenida por ese instrumento”, define y cuenta que está entrenando su voz para hacerla tan potente como siente que lo son sus instrumentos.”Cantar es tener un instrumento más, la voz. Para mí el hecho de cantar es la prolongación del cuerpo, de las emociones, de las necesidades y es también un proceso muy corporal como la danza, porque para el canto hay que poner el cuerpo”, asegura.—¿Qué representa para vos la música? —Representa una manifestación interna. Aquello que no puedo decir, hacer o manifestar en mi vida diaria lo hago a través de la música. Yo manifiesto todo lo que me sucede a nivel emocional y a nivel ideas, sean éstas reales o irreales. Pero todo se vuelve realidad cuando hago música, cuando compongo una canción.Ese don lo descubrió de niña cuando se encontró frente a su propio sonido. “Estaba aprendido a tocar la guitarra y, sin darme cuenta, estaba ejecutando algo que no era exactamente lo que me habían enseñado en las clases de música. Eran canciones que estaba creando, pero después dejé de hacerlo porque me centré en los estudios”, recuerda.—¿Cuándo volviste a componer?—Cuando aparecen los instrumentos de viento empecé con la composición más formal. Así nació El bailecito del saltarín. Y cuando aprendí a tocar el sikus surgieron nuevas melodías. En este último período empecé a componer letras y antes les he puesto música a los poemas de otras personas.Video: Micaela Chauque interpreta “Zamba de Lozano”. (Gentileza: Jujuy Suena)El feminismo en Tilcara y la música andina en Europa”Hace dos décadas se creó la primera banda de sikuris en Tilcara y se conformó con la necesidad de muchas chicas que querían tocar juntas porque estaban cada una por su lado. Hoy hay más de 2.500 mujeres sikuris y hace 20 años eran todos varones. Actualmente, de 68 bandas 5 están íntegramente compuesta por mujeres. Además, otras chicas integran bandas de varones, lo que quiere decir que ahora sí se puede tocar, que está permitido o que las chicas se animan y las familias lo aceptan. Entonces esa es la actividad que hacemos nosotras, no diría que es una actividad feminista sino una actividad de Derechos Humanos”, define Micaela a la actividad que encabeza.“Hoy hay más de 2.500 mujeres sikuris y hace 20 años eran todos varones”—Los cambios sociales y culturales son evidente, pese a eso ¿hay rechazo o algún tipo de manifestación contra de la intervención de mujeres en las bandas que tocan instrumentos de viento? —Al principio había un poco de rechazo y no sólo de hombres sino también de otras mujeres. Pero con el tiempo se dieron cuenta de que nuestro rol era formar parte de las bandas de sikuris sin ánimos de sobresalir sólo por ser mujeres. Se aceptó que la intención es tocar. Las músicas que tocan el sikus tienen entre 15 y 40 años.Micaela Chauque en los Premios Gardel.En lo que resta del año, Micaela continuará las giras por las provincias argentinas que incluyen su regreso a Buenos Aires, en agosto, y la celebración a la Pachamama. El 2020, la espera con la quinta edición del Jallalla Warmi y una gira por Europa. Allí su público, que la sigue por las redes sociales, la espera ansioso.”En Europa nuestra música sorprende, por eso me invitan a festivales y a eventos. Siempre soy muy bien recibida. Me tratan muy bien”, confiesa.—¿Qué sensación tenés cuando estás en Europa tocando la quena y transmitiendo el sonido de los Andes?—Para mí la sensación tiene que ver con el hecho de saber y sentir que se están reconquistando espacios que por ahí siempre ha sido negados… Siento que las personas están abiertas a escuchar el mensaje que llevamos, y encontramos lo que siempre intentamos encontrar: el respeto. —¿Cuál es tu deseo?—Me gustaría que la gente de acá escuchara más música argentina. Nuestra música refleja nuestra identidad.Seguí leyendo:Liliana Herrero: “Cantar es parte de una memoria personal y colectiva”Nadó en medio del hielo, en las Islas Malvinas y en un volcán: Celia, la mujer de 66 años que desafía sus propios límites

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“Las personas con talla baja crecieron condenadas a que se rieran de ellas”

Cuando tenía ocho o nueve años, Facundo Rojas, pasaba la mañana jugando en el frente de su casa. Lo hacía hasta las doce del mediodía; después entraba, para evitar el horario de salida de los chicos de la escuela. “Si me veían, me decían cosas feas. Entonces me quedaba adentro hasta las dos de la tarde, que entraban los del turno tarde. Tenía todo pensado”, recuerda acerca de su infancia en Laguna Seca, un barrio humilde de la capital de Corrientes, donde aun vive.Facundo es el tercero de cuatro hermanos y el único con acondroplasia, el más común de los trastornos de crecimiento. Está en pareja con Cristina y tiene una hija de tres años, Ana Sofía, que heredó su condición. Además, es periodista, locutor, estudia psicología social e integra la Selección Argentina de Fútbol de Talla Baja, como parte de la Asociación Civil que lidera. “La sede funciona en mi casa porque aún no tenemos un lugar físico. Pero armamos un cuerpo dirigente y hay líderes en todas las provincias. Queremos profesionalizarnos. Además, trabajamos en un proyecto de concientización en las escuelas. Porque los niños son quienes señalan con más frecuencias a las personas con talla baja. Pero no lo hacen de malos. Lo hacen por ignorancia. Necesitan aprender conceptos básicos de integración”, detalla y se entusiasma con compartir su experiencia con DEF.Facundo Rojas tiene 27 años y nació con acondroplasia, el más común de los trastornos de crecimiento. Además, es periodista, locutor e integra la Selección Argentina de Fútbol de Talla Baja. Foto: Gentileza Asociación Civil Talla Baja.El fútbol que practica es igual al de las grandes ligas. Solo que se juega en una cancha de futsal, donde hay siete contra siete, cinco suplentes y un arco de 1,70 por 3 metros. “La pelota rueda mucho. No hay tanto pelotazo. Y la protegemos mejor que en el fútbol tradicional. Es muy atractivo”, asegura sobre el deporte que lo lleva a recorrer buena parte del país y bastante del mundo.–Me decías que los niños son los más crueles, ¿sufriste mucho bullying?
–La diferencia física con mis compañeros se empezó a notar después de segundo grado, cuando la mayoría pegó el estirón. Entonces me empezaron a mirar raro. “Mirá el nenuco”, decían. O “ahí va el enano”. Cuando no me llamaban por mi nombre, yo respondía con agresión y vulgaridad. En mi barrio me enseñaron a defenderme así. Ahora me doy cuenta de que no era lo adecuado. Por suerte, encontré el fútbol muy rápido y ahí deposité mi pasión para no pensar en los insultos.–¿Tenías amigos de talla baja?
–En mi zona no había muchos chicos con mi condición. Además, cuando era chico, prefería jugar con chicos convencionales… Iba a una escuela pública donde me trataban bien, pero tuve muchos problemas de conducta cuando mis compañeros empezaron a señalarme. Hice la secundaria en un colegio privado y católico donde me sentí muy querido. Todavía conservo amigos.Mis padres nunca me sobreprotegieron. Me enseñaron a moverme como uno más. Por más que la sociedad no me viera así.–¿Cómo organizaste la asociación de fútbol?
–Llevó tiempo. Fue tedioso y sacrificado. No tenía recursos. A muchos chicos les costaba aceptar su condición. “No soy así”, sentían. Arrancamos en 2012 y a los dos años ya pisábamos fuerte. Empezamos en Corrientes, pero pronto se sumaron varias provincias, como Córdoba y Jujuy. Facebook fue de gran ayuda. Y Ariel, el cantante de Los Grosos, nos ayudó a llegar a Buenos Aires. Al principio éramos solo siete jugadores.“Desposité mi pasión en el fútbol para no pensar en los insultos”, asegura Facundo. Foto: Gentileza Asociación Civil Talla Baja.–¿A vos te costaba aceptar tu condición?
–No… En mi casa siempre me ayudaron a aceptarme. Mis padres nunca me sobreprotegieron. Me enseñaron a moverme como uno más. Por más que la sociedad no me viera así.–¿Cómo te discriminaban socialmente?
–Llamándome “enano”, sin saber lo que esa palabra significa para nosotros. Hoy hay más conciencia en relación a la discriminación. Pero muchas generaciones de personas con talla baja crecieron condenadas a que se rieran de ellas. Como si hubiéramos nacido para eso.Los inodoros y mingitorios en los lugares públicos son enorme y muy altos. Tampoco están adaptados para nosotros los cajeros automáticos, ni los colectivos.–¿Cuál es tu principal desafío?
–Mi objetivo es demostrar que la selección de Talla Baja no solo juega al fútbol, sino que además lo hacemos bien y ofrecemos un espectáculo con treinta pibes que la descosen. Eso sorprende. Lo nuestro es fútbol, además de inclusión. Jugamos nuestro primer partido grande en Santa Fe en 2015 y pasamos de ser diez deportistas a tener una asociación de cien personas, porque además incorporamos chicas. Internacionalmente, jugamos la primera vez en Lima, donde le ganamos por 4 a 3 a la selección de Perú. También viajé a Europa y a Egipto para apoyar a Marruecos. Brasil no tenía selección y los ayudamos a armarse. Y el año pasado organizamos la Copa América. Yo toda la vida soñé con competir.“Brasil no tenía selección y los ayudamos a armarse. El año pasado organizamos la Copa América. Yo toda la vida soñé con competir”, dice Facundo. Foto: Gentileza Asociación Civil Talla Baja.–¿En qué aspectos el país no está adaptado para la gente de baja estatura?
–En muchísimos. Los inodoros y mingitorios en los lugares públicos son enormes y muy altos. Imaginate cuando iba a la escuela… Por suerte me escapaba e iba al baño de Jardín de Infantes que me quedaba cerca. Tampoco están adaptados para nosotros los cajeros automáticos, ni los colectivos, pero ejemplo… E, incluso, nos cuesta conseguir trabajo. Hay una ley, pero no se cumple. En cambio, en Egipto, cadenas hoteleras como el Hilton tiene chicos de talla baja atendiendo a los huéspedes.La Selección de Talla Baja no solo juega al fútbol, sino que además, lo hacemos bien y ofrecemos un espectáculo con treinta pibes que la descosen. Brasil no tenía selección y los ayudamos a armarse.–¿Cómo conociste a tu mujer?
–Yo tenía un programa en la radio de mi familia. Un día Cristina se ganó un premio. Lo vino a retirar y me pareció muy linda. Su teléfono quedó registrado. Entonces me mandé una trampita y ¡la hice ganar de nuevo! Cuando volvió a retirar el premio, le ofrecí llevarla a su casa. Hablamos todo el viaje y empezamos a salir. Llevamos juntos cinco años. Fue mi primera relación.–¿Cuándo supiste que Ana Sofía nacería con tu misma condición?
–Dos meses antes de su nacimiento. Cuando observaron el tamaño de sus huesos. Mi hija es mi motorcito. Todo lo hago por ella. Además, me tiene a mí para ayudarla a entender nuestra condición.Facundo está en pareja hace cinco años y tiene una hija que nació con su misma condición. “Ella es mi motorcito. Todo lo hago por ella”, resume. Fotos: Gentileza Asociación Civil Talla Baja.–Ahora que sos un referente y te va bien como futbolista, ¿te encontrás en el barrio con la gente que antes te discriminaba?
–¡Si! Y me manguean camisetas. No saben que cada jugador tiene las mismas dos hace cuatro años. Muchos vecinos que no me hablaban ahora me felicitan. Y está todo bien… Yo busco generar lazos y terminar con el aislamiento de las personas de mi condición. Aprendí que el que se enoja, pierde. Y yo quiero ganar.*La versión original de esta nota fue publicada en la Revista DEF N. 127.LEA MÁS”A los de la tercera edad nos tratan con desprecio”Venezolanos en Argentina: aprender a hacer de todo para sobrevivir

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